Luna nueva en cáncer: integrar las emociones

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Cada Luna nueva nos ofrece un tiempo de renovación de votos. Lo único que necesitamos es intención y conciencia.

Cada Luna marca un nacimiento de ciclo en la naturaleza. Es un tiempo semilla, donde las energías se renuevan y se purifican.

El día, la noche, los equinoccios, los solsticios, las fases de la luna son la brújula en nuestro camino. Todos son ciclos que implican lo mismo: ir hacia adentro, escucharnos, renovar nuestras fuerzas y sembrar intenciones.

Cada Luna nueva nos ofrece un tiempo de renovación de votos. Lo único que necesitamos es intención y conciencia. Y esta Luna en Cáncer nos habla de la Gran Madre, la Pachamama, la Luna, el origen de la vida, la que da y sostiene la vida.

Nos habla de memoria y de pasado, pero para traerlo al presente y que algo cuaje dentro nuestro. La vida nos está pidiendo integración psíquica.

Allí donde pertenezcamos, habrá un cambio, una modificación que nos obligue a revisar el tema de nuestras raíces, de nuestra historia.

El día, la noche, los equinoccios, los solsticios, las fases de la luna son la brújula en nuestro camino. Todos son ciclos que implican lo mismo: ir hacia adentro, escucharnos, renovar nuestras fuerzas y sembrar intenciones.

Es hora que sintamos que vivimos con una familia nueva, que estamos creando un nuevo nido donde habitar. Es momento de buscarnos psíquicamente de nuevo, porque la definición que tenemos de nosotros mismos, va a cambiar. No alcanza con la historia que nos hemos contado, tenemos que vernos de una manera completamente distinta.

Es como mudarse de casa, porque ya no estamos identificados con la forma anterior que habitábamos. La forma anterior ya no expresa el estado actual de nuestros deseos. Ya no nos reconocemos en esos muebles, en ese barrio, en esa forma de casa…

Tal vez tardemos en sentir que nos apropiamos de la nueva casa, pero ella nos llevará a reencontrarnos con nosotros mismo en otro nivel.

En los próximos seis meses se moverá toda la estructura afectiva en la cual nos refugiamos.

¿Cómo hacemos hogar, cómo hacemos casa, cómo hacemos familia, cómo generamos un entorno afectivo que nos sostenga y contenga en la base de nuestra vida?

¿Seguimos aferrados a un hogar que nos da seguridad pero nos deja sin potencia, nos exige, nos absorbe y no nos deja ser?

Aquí deberá descontrolarse algo que antes estaba bajo control. Emergen emociones muy profundas. Son procesos de purificación que luego traerán más vitalidad. Es un momento de purga.

No es un momento de información nueva sino que se abren las compuertas de lo retenido. Y todo lo que emerge es información a elaborar.

Emergen emociones muy profundas. Son procesos de purificación que luego traerán más vitalidad. Es un momento de purga.

Primero emergerá lo controlado, las sensaciones desagradables que no queremos sentir, pero si son atravesadas y se van queda mucha energía y vitalidad con emociones mucho mas maduras y reales.

El sentido profundo es remover lo cristalizado, y la consigna es soltar, no retener, no aferrarse, no controlar.

Se mueven campas muy antiguas, que mueven memorias, y vienen a liberar cosas del pasado. Son momentos para conectar con el mundo de la emocionalidad para lograr la madurez de las propias emociones, porque hay que descubrir lo importante que es la madurez emocional para sostenerse, sostener y construir.

Sin madurez emocional no hay construcción. Aquí, hoy, el aprendizaje es integración emocional.

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Información del Autor

Claudia Olmedo tiene 42 años y hace dos, cuando Neptuno cruzó su ascendente, decidió mudarse a Bariloche. Se formó en Astrología con orientación humanista en CXI. En paralelo, desde 2011 ha estudiado Tarot, Astrología Maya, Gemoterapia y Numerología. Se formó en pedagogías alternativas con Noemí Paymal de Pedagogía 3000. En este momento se encuentra estudiando Decodificación Bioemocional con Pablo Almazán de Humano Puente. En cuanto a su formación artística, estudió cromoterapia, variadas técnicas de grabado, pintura, acuarela, modelo vivo y restauración de muebles. Para compensar sus actividades mentales, trabaja con sus manos, haciendo cerámica, tejiendo, cocinando, y sobre todo, trabajando sobre su obra en papel. Además le fascina viajar por el mundo, descubriendo ruinas, museos, artesanías y sabores nuevos. Actualmente se dedica a dar clases de Arte y Astrología. Para información sobre cursos, seminarios y cartas natales, comunicate a [email protected] o vía Facebook: Puente Azul.