Astrología: Virgo y la humildad

el signo de virgo
Mañana, martes 22 de Agosto, el Sol ingresa a la constelación de Virgo, una energía que tiene la capacidad natural de entrega.

Mañana, martes 22 de Agosto, por la noche, el Sol ingresa a la constelación de Virgo. Este signo representa el arquetipo de la Virgen, alguien que se entrega a un proceso que va más allá de uno mismo. Un proceso que no puede comprender, y sin embargo, se entrega.

En Virgo cada uno cumple una función dentro del sistema. Es una energía que tiene la capacidad natural de entrega, la capacidad de ocupar el lugar que le corresponde.

Aquí no hay temática de querer ocupar lugares centrales, de mostrarse, de dominar. Es una energía de una gran humildad. Es naturalmente servicial y funcional.

Entonces, Virgo surge de un orden que le es anterior, y del cual emerge. Y al percibir orden, también pondrá en orden.

Se trata de personas que no soportan el caos, por lo tanto serán obsesivos, analistas,  meticulosos, prolijos… están en lo chiquito.

Al ser tan detallistas y perfeccionista les cuesta hacer síntesis y tener un panorama. Tienen  una visión más lógica que panorámica.

Como siempre hay una vueltita más, se pondrán lentos, elaborativos y tenderán a la postergación.

Asimismo, serán maniáticos por la higiene y por la salud (por eso tienden a ser hipocondríacos).

Y al ser un signo regido por Mercurio (el planeta más mental), amarán la lógica y la coherencia.

Aquí todo pasa por la mente. Por lo tanto, se trata de personas que querrán saberlo y entenderlo todo, poder explicarlo todo. Por eso, les costará comprender todo lo relacionado con la irracionalidad del cuerpo, lo instintivo y lo emocional.

En el cuerpo, rige los intestinos, que tienen la función de discriminar lo que sirve, y lo que no. Pero no es el que se encarga de expulsar. Y eso es justamente lo que le costará a Virgo, ya que tiende a la retención: y esto lo expresa el caos en sus cajones y armario. Porque creen que lo que ahora parece no servirles, en algún momento lo necesitarán.

Desde lo más elevado y profundo, encontraremos al Virginiano que puede intuir que más allá del orden que puede poner con la mente, puede empezar a percibir “órdenes inexplicables”.

Aquí aparecen los “lenguajes sagrados”: I Ching, Tarot, Cabala, Astrología, mundos en que puede reencontrarse con sistemas de significaciones coherentes pero, al mismo tiempo, misterioso, inexplicable y eterno.

Así, el virginiano se equilibra, empieza a perder el miedo y se abre mucho más a su natural cualidad de servicio.

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Información del Autor

Claudia Olmedo tiene 42 años y hace dos, cuando Neptuno cruzó su ascendente, decidió mudarse a Bariloche. Se formó en Astrología con orientación humanista en CXI. En paralelo, desde 2011 ha estudiado Tarot, Astrología Maya, Gemoterapia y Numerología. Se formó en pedagogías alternativas con Noemí Paymal de Pedagogía 3000. En este momento se encuentra estudiando Decodificación Bioemocional con Pablo Almazán de Humano Puente. En cuanto a su formación artística, estudió cromoterapia, variadas técnicas de grabado, pintura, acuarela, modelo vivo y restauración de muebles. Para compensar sus actividades mentales, trabaja con sus manos, haciendo cerámica, tejiendo, cocinando, y sobre todo, trabajando sobre su obra en papel. Además le fascina viajar por el mundo, descubriendo ruinas, museos, artesanías y sabores nuevos. Actualmente se dedica a dar clases de Arte y Astrología. Para información sobre cursos, seminarios y cartas natales, comunicate a [email protected] o vía Facebook: Puente Azul.