Soltar: la palabra de moda

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Se escucha por todos lados: te la recomienda tu psicólogo, te la dicen tus amigas y ¡hasta algunas personas se la tatúan en su cuerpo! Pero, ¿qué significa realmente SOLTAR? Una mirada “Psi” sobre el asunto.

Se escucha por todos lados: te la recomienda tu psicólogo, te la dicen tus amigas, se asocia al bienestar emocional y ¡hasta algunas personas se la tatúan en su cuerpo! Pero, ¿qué significa realmente SOLTAR? Te propongo una mirada “Psi” sobre el asunto.

Lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en “soltar” es abrir las manos. Se suelta una soga, se suelta un nudo, se suelta algo que supuestamente estaba “retenido”, atado o encerrado.

En la actualidad, social y culturalmente, esta palabra se asocia a “dejar ir”: soltar, para volver a recibir / soltar, para encontrar algo nuevo / soltar una relación / soltar el pasado / soltar cualquier cosa que sea una carga y no nos haga felices.

Mi experiencia de vida y profesional me han demostrado que “SOLTAR” simplemente se trata del ejercicio de SOLTAR EL CONTROL.

Entonces, si hablamos de control, ya no pensamos en una soga, en una mano que se abre, en algo que parece que nosotros teníamos agarrado y nos pertenecía. Puedo creer que tengo algo y decir: lo suelto, pero hasta que yo no cambie algo internamente nada habrá cambiado en el exterior.

Mi experiencia de vida y profesional me han demostrado que “Soltar” simplemente se trata del ejercicio de abandonar el control.

O sea que, más allá de su uso tan popular, soltar el control es una idea que no se ha puesto de moda en estos años, sino que contiene una increíble sabiduría milenaria y se trata de un cambio interior. Pero las personas nos preguntamos: ¿Cómo se logra? ¿Qué control? ¿Control de qué? ¿Sobre quién?

El primer control que debemos soltar es el que creemos que tenemos sobre nuestra propia vida. Hemos crecido pensando que somos lo que tenemos, y así nos apegamos a nuestras cosas, a lo que vamos logrando: nuestra casa, el auto, la pareja, el trabajo, la profesión, los hijos, y así nos convertimos en lo que hacemos y lo que tenemos. Y creemos que valemos, no por lo somos, sino por lo que hacemos y tenemos.

Así, vivimos creyendo que lo controlamos todo. Y esto es una ilusión, ya que nada nos pertenece. Nos aferramos al pasado porque este nos define y creemos tener certeza sobre nuestro futuro, porque pensamos que nos lo creamos con solo desearlo.

Y lo único real y verdadero que tenemos es lo que SUCEDE EN EL MOMENTO PRESENTE. Nada más que el ínfimo momento presente, el resto es una ilusión.

Entonces… querés controlar una relación, querés que esa persona te asegure amor eterno, querés que esa persona (marido / esposa / jefe / hijo) actúe de una determinada manera, de acuerdo al control que necesitás tener para que todo funcione como creés que deben funcionar las cosas.

Lo único real y verdadero que tenemos es lo que sucede en el momento presente. Nada más que el ínfimo momento presente, el resto es una ilusión.

Si todo anda bien, creemos que tenemos todo “controlado”… y, ¿sabés? No es así, es todo una ilusión. Si día a día seguís teniendo eso tan preciado que creés que tenés, es porque sos una persona bendecida en esta Tierra y tenés entonces que estar muy agradecido. No lo tenés porque lo controlás. Eso es soltar.

Soltar el control significa, reconocer que la vida es un regalo y una sorpresa constantemente día a día. Porque no podés controlar tu futuro, por lo tanto es incierto, impermanente e impredecible. Todo en tu vida es así, entonces ¿qué CONTROL CREÉS QUE PODÉS TENER, SIENDO SOLO UN SER HUMANO ?

Me gusta como sinónimo de soltar, entregar. Soltar es entregarse a lo desconocido, soltar es tener FE, es darle la oportunidad a la gracia divina para que se represente, soltar es confiar en que sos merecedor de todo lo bueno, y que todo lo que sucede en tu vida es para crecer y es porque lo tenés que vivir en esta vida (ahora). Soltar es dejar de preguntarse: ¿por qué a mí?

Soltar es entregarse a lo desconocido, soltar es tener FE, es darle la oportunidad a la gracia divina para que se represente, es confiar en que sos merecedor de todo lo bueno y que todo lo que sucede en tu vida es para crecer. Soltar es dejar de preguntarse: ¿por qué a mí?

Cuando decidas comenzar a soltar, te encontrarás cara a cara con tu EGO. Por eso es tan difícil este proceso de entregar el control.

El EGO es el intelecto, la mente racional, y va a buscar ser el “hacedor”. Va a buscar, una y otra vez, hacerte creer que “vos podés hacerlo”, que “podés tener el control”.

El Ego no es nuestro enemigo. Solo al ocuparte de desarrollar más tu Ser y estar mas conectado con vos mismo, el Ego sabrá ocupar su lugar. El poder de soltar es algo natural que surge de tu Ser interior, no de tu mente. La mente va a ofrecer inevitablemente resistencia, se le van a ocurrir ideas, va a querer dar vueltas las cosas, va a querer cambiar al otro, va a intentar analizar, comparar, modificar, repensar, darle vueltas, etc…etc…. (acciones y mas acciones).

Soltar es “no hacer”. Es confiar en que las cosas serán como tienen que ser. No hablo de no hacer nada, no confundamos. Esto vale para cuando ya creés que hiciste lo suficiente, cuando irremediablemente tenés que soltar.

¡A seguir avanzando! Hasta la próxima.

Lic. Paula Fumarola

(UBA. Psicóloga Cognitiva Conductual / MPRN 909)

 

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Información del Autor

Lic. Paula Fumarola Psicóloga (UBA) MPRN 909 -Mat. Pcial. de Rio Negro-. Egresada en el 2005 en la Facultad de Psicología -UBA-. Postgrado en Fund. Gregory Batson en Psicoterapias modelo Sistémico, Cognitivo y Comportamental. Instructora en Técnicas de Psicoprofilaxis Obstétrica para la maternidad. Instructora en Técnicas de Meditación y Respiración. Capacitación constante en áreas de Neurociencias y Terapia Clínica Cognitiva. Trabajó durante años en grandes empresas en BsAs, dentro de áreas Comerciales, de Atención al cliente, y específicamente RR.HH. (Capacitación, Desarrollo, Búsqueda y Selección de Personal). Se desempeñó como Selectora de Personal en Consultoras de Tecnología y Turismo en Bs. As. y en Patagonia para diversos clientes, administrando procesos de reclutamiento de personal, así como también realización de Psicotécnicos. Desde hace 7 (siete) años, desarrolla su actividad terapéutica atendiendo necesidades en personas que están atravesando crisis vitales en su vida, como divorcios, duelos, cuadros de estrés, cambios de trabajo, problemáticas de pareja y/o familia, fobias sociales, trastornos de ansiedad, depresión, crisis de angustia, ataques de pánico, trastornos obsesivos, etc. A través de la experiencia ganada en este campo nace el proyecto “Psicología y Desarrollo Personal”, un espacio para seguir avanzando con el mismo objetivo: ser un referente confiable en procesos de transformación y crecimiento personal. Aparte del trabajo en consultorio, promociona diferentes talleres de interés relacionados a problemáticas actuales abiertos a todo publico. www.paulafumarola.com.ar / [email protected] /Facebook: Paula Fumarola. Psicología y Desarrollo Personal

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