¿Para qué enferma mi cuerpo?

para qué enferma mi cuerpo
La enfermedad no es algo que viene al azar, sino que tiene un sentido biológico preciso. Así que vale la pena preguntarse ¿para qué enferma mi cuerpo?

La enfermedad no es algo que viene al azar, sino que tiene un sentido biológico preciso y nace de un conflicto psico-emocional. Así que vale la pena preguntarse para qué enferma mi cuerpo.


Seguramente alguna vez escuchaste decir que nuestro cuerpo es una máquina perfecta que se regula por sí sola.

Por ejemplo, nuestro cuerpo se va a encargar de que los niveles de glucosa en sangre se mantengan en un estado óptimo. Si el nivel de glucosa es alto, creará insulina para que ese azúcar en sangre se aproveche como energía, y si es muy bajo, nos avisará mediante un mareo, por ejemplo, para que comamos algo. Todo esto es fruto de esa autorregulación de nuestro cuerpo.

De la misma forma, no tenemos que pensar para que nuestro corazón lata, o para que nuestro pelo o uñas crezcan, es algo que sucede sólo. No somos conscientes de ello, dicho de otro modo, somos inconscientes.

Nuestra psique funciona de una forma muy parecida, pues también se autorregula gestionando nuestro nivel de estrés.

Nuestra psique funciona de una forma muy parecida, pues también se autorregula gestionando nuestro nivel de estrés.

Así es que, si a nivel psico-emocional, vivimos una situación difícil (para nosotros, no tiene por qué ser así para otros), y esta presión sobrepasa nuestro límite de estrés, la psique se va a encargar de autorregularse y para ello utilizará nuestro cuerpo, creando una conversión psicosomática, es decir, trasladando parte del estrés al cuerpo y somatizando una enfermedad o síntoma físico.

Por lo tanto, si podemos comprender esto, entenderemos que la enfermedad no es algo que viene al azar, sino que tiene un sentido biológico preciso y nace de un conflicto psico-emocional.

La enfermedad no es algo que viene al azar, sino que tiene un sentido biológico psico-emocional.

Carl Jung, reconocido psicólogo suizo, decía: “la enfermedad es la forma que tiene la naturaleza de sanar al hombre”, es decir, la enfermedad es la forma en que nuestra biología nos avisa de un conflicto psico-emocional y, por lo tanto, nos da la posibilidad de sanarlo.

La enfermedad es la forma que tiene la naturaleza de sanar al hombre.

En este “nuevo” paradigma, la enfermedad deja de ser algo “malo” que hay que aplacar, para pasar a ser un mensaje o una metáfora del conflicto emocional vivido.

Vamos a ver una historia que nos puede servir de ejemplo:

Un hombre va a comer regularmente a casa de su suegra con su mujer; a él no le apetece normalmente ir, ya que su suegra en varias ocasiones ha mostrado su insatisfacción por el hecho de que su yerno (él) no tenga un trabajo fijo. Aun así, por satisfacer a su mujer, él sigue yendo a comer con su suegra.

Así que llega a casa de su suegra con su mujer, como siempre, y mientras comen su suegra empieza a hablar del antiguo novio de su hija, con el que estuvo comprometida y de la exitosa carrera de médico que se ha enterado que tiene. Termina diciendo: “¡qué mala suerte tuviste hija mía de terminar con éste, pudiendo haber estado con el otro!

Una hora más tarde este hombre está en el hospital con una gastroenteritis.

¿Para qué hace una gastroenteritis?

Veamos los síntomas de una gastroenteritis: dolor de estómago, diarrea, vómitos…

La gastroenteritis viene por un virus, y lo normal sería decir que ha comido algo que le ha sentado mal. Pero todos comieron lo mismo…, o casi lo mismo.

¿Qué comió este señor de diferente? El “condimento” que le echó su suegra.

Es decir que, cuando este señor tiene una diarrea, lo que sucede es que su intestino delgado (encargado de absorber y asimilar la nutrición) no quiere nutrirse de las palabras de su suegra; es más, quiere deshacerse de ellas, y para eso hace una diarrea.

Una vez que conocemos el conflicto que nos hizo somatizar nuestro síntoma o enfermedad tenemos la capacidad de solucionarlo cambiando la forma en que vivimos y sentimos esa situación. Es decir, no se trata de cambiar la situación, lo que ocurrió, sino la forma en que la vivimos y sentimos.

Una vez que conocemos el conflicto que nos hizo somatizar tenemos la capacidad de solucionarlo cambiando la forma en que vivimos y sentimos esa situación.

Si lo hacemos, entraremos en coherencia con lo que estamos viviendo y no nos causará conflicto ni síntoma. Pero no siempre es fácil, y puede que la persona en cuestión no se sienta capaz, al menos de momento, de hacer este cambio de percepción. ¡Vamos, que de momento puede que no sepa vivirlo de otra forma!

En ese caso, para alcanzar un nivel de coherencia que nos ayude a disminuir estrés psico-emocional, debemos tomar acción y movernos en la dirección que sentimos, aunque no sea la más aceptada socialmente.

En nuestra historia, ¿este hombre hizo una gastroenteritis por culpa de su suegra?

No.

Hizo una gastroenteritis por la forma en que él vivió la crítica y la comparación que hizo su suegra. Así que podría comprender para qué su suegra hace eso… y que no le molestase en absoluto.

¿Difícil? Puede serlo, pero tenemos otra manera de entrar en coherencia:

No volver a ir a comer con su suegra, a pesar de que esto pueda no ser lo socialmente aceptado y que le tachen de malo.

Esta opción sólo es válida si no estoy guardando rencor, si estoy en paz con ella, ya que, si sigo culpándola por lo que dice o piensa (sigo haciendo juicios de valor), igualmente podría hacer una gastroenteritis o cualquier otro síntoma.

Recordá que para el inconsciente, es lo mismo que algo sea real o virtual; es decir, que lo que piensas que está sucediendo o que va a suceder, para tu inconsciente es real y ya está sucediendo.

Para el inconsciente, es lo mismo que algo sea real o virtual; es decir, que lo que piensas que está sucediendo o que va a suceder, para tu inconsciente es real y ya está sucediendo.

Resumiendo: nuestra salud emocional y biológica van de la mano y, para mantenerla, no sólo debemos ser capaces de adaptarnos a cualquier situación, sino que además necesitamos desarrollar nuestra capacidad de coherencia y sembrar en nuestro corazón la semilla de la comprensión y el perdón.

Gracias de nuevo.


Saúl Pérez Sánchez  | Experto en Bioneuroemoción (Psicosomática), PNL, Hipnosis Ericksoniana, Coaching, Gestalt, Relajaciones, Regresiones, Inteligencia Emocional, Movimientos Sistémicos, Ho´oponopono, Terapia Transpersonal y de Perdón. Hace más de 6 años que tomé contacto con la No dualidad, y todo lo que hago tiene como trasfondo este mensaje tan simple; “Todos somos Amor y nuestra única función aquí es ser felices.”

FUENTE: Piensa en Reiki

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