Los pensamientos modifican nuestros genes

Como seres humanos, todos y cada uno de nosotros pertenecemos  a un linaje: una larga lista de seres anteriores a nosotros que hicieron posible nuestro nacimiento. Todos hemos sido concebidos partiendo de dos gametos, pertenecientes a dos individuos, de los cuales hemos recibido su herencia expresada en genes.

Pero esto no es lo único que hemos recibido.

¿Qué es un gen?

De manera general, podemos decir que un gen es una secuencia de ADN (un segmento), que posee la información para el orden en que deben disponerse los aminoácidos que forman una proteína (una “receta”). Cada una de las células de nuestro cuerpo posee una copia completa (excepto óvulos y espermatozoides) de ADN con alrededor de 20.000 a 25.000 genes. Con ellos cada célula dispone de la información para realizar todas sus actividades y diferenciarse (en células del hígado o de la piel, por ejemplo).  Este bagaje de información está finamente regulado.

Una de las formas de regulación (para iniciar, aumentar, disminuir o anular la síntesis de una determinada proteína), es la metilación. La metilación del ADN es el agregado de una pequeña “señal” de pocos átomos (-CH3), fácilmente removible en algún sector especifico de un gen. Si una célula entra en proceso de mitosis (división para su multiplicación), se copia con exactitud el ADN completo, tal cual esté en ese momento. Con lo cual esta pequeña molécula puede ser transferida por herencia, a las dos nuevas células.

Hasta hace unos pocos años se sabía que estas pequeñas señales se adherían al ADN o se retiraban de él, luego de que la célula recibía en su membrana plasmática alguna señal química o eléctrica, que así lo determinaba.

Hoy ya se sabe que esas, y otras, señales en el ADN, pueden ser adjuntadas o removidas frente a otros estímulos en la superficie de la célula, como los campos electromagnéticos o campos de energía ondulatoria, como la luz, el sonido, las radiaciones, entre otras. ¿Y saben cuáles son dos de las más importantes fuentes de campos electromagnéticos  a los que estamos expuestos? Nuestros pensamientos y nuestras emociones. Con lo cual es sencillo darse cuenta lo directo de este mecanismo. Nuestras emociones y pensamientos pueden modificar nuestra biología, nuestros genes.

Con lo cual, cuando se produce la fecundación, la unión de un óvulo y un espermatozoide, recibimos no solo la carga genética de nuestros padres (y abuelos y bisabuelos…), sino también, algunas secuencias de ADN adaptadas a una emoción o vivencia muy importante que puedan haber experimentado. De este modo, se transmiten de generación en generación, adaptaciones exitosas para la supervivencia y otras que brindan respuesta a un problema desactualizado, que no es nuestro. Por este motivo, es tan importante revisar el árbol genealógico de las personas. Muchas veces encontramos que lo que hoy se expresa, sería una ventaja para lo vivido con anterioridad por algún miembro de nuestra familia.

Nuestras emociones y pensamientos pueden modificar nuestra biología, nuestros genes.

Este es el sustento genético que apoya la idea de que estamos estrechamente ligados a lo experimentado por nuestros antepasados. También hay otros conocimientos como los campos mórficos de Sheldrake, el inconsciente colectivo de C. Jung o el sistema familiar de las teorías sistémicas, que permiten entender el funcionamiento de algunas respuestas al entorno o enfermedades que enfrentamos hoy. Pero eso será tema de un próximo artículo.

Cuando se produce la fecundación, la unión de un óvulo y un espermatozoide, recibimos no solo la carga genética de nuestros padres, sino también, algunas secuencias de ADN adaptadas a una emoción o vivencia muy importante que puedan haber experimentado.

Hoy podemos agradecer a nuestro clan todas las maravillosas características exitosas para nuestra vida que nos han legado, y disponemos de efectivas herramientas para sanar aquellas que no.

Salud y Saludos

Dra.  Laura Francesco

 

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1 Comentario

  • Esto solo confirma mi sospecha de por que mi bebe nació con una tumoración maligna; si de por si ve tu a saber que emociones negativas hayan vivido todos los que forman mi árbol genealógico, y por si no fuera suficiente con eso todavía le sumo todas las emociones negativas de lo que viví durante todo mi embarazo.

    Esto no quiere decir que siga buscando culpables, si no todo lo contrario, por que al fin encontré y pude entender el por que y el para que de lo vivido.

    Sabia que algún día Dios me revelaría la respuesta, después de que los médicos me dijeron que genéticamente mi bebe no tenia ningún problema y que sus resultados de los estudios indicaban que tenia formados todos sus pares de cromosomas correctamente. Que son cosas que pasan, que des-afortunadamente nos toco a nosotros, pero que mi esposo y Yo no tenemos ningún problema para volver a tener mas hijos.

    Sin duda una gran experiencia y un gran aprendizaje!

    Saludos!

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Información del Autor

Es médica recibida en la UBA. Orientó su formación de post-grado a disciplinas con una visión mas integral del Ser. En las consultas trabaja con Biodescodificación, Medicina Cuerpo Mente Alma y Medicina Ayurveda. También utiliza herramientas de PNL, Hipnosis Eriksoniana, Flores de Bach, Memoria Celular por testeo, Fitoterapia y Magnified Healing. En formación permanente, en la búsqueda de poder brindar una guía apropiada a cada persona."