Cambiar la mente

La ciencia ya no duda que podemos cambiar nuestro cerebro con nuestra actitud, nuestros pensamientos y nuestras palabras.

Un conocido en estos días me comentó, sorprendido, que recientemente su madre había enfermado y fallecido en un tiempo muy breve. Él cree falleció de pena… La mujer, entre algunos eventos difíciles que vivió en el último tiempo, comenzó a enfermar. Primero fue algo simple, luego se sumó otra cosa, cuando se dio cuenta estaba internada en terapia intensiva y en apenas días falleció. El me dijo: “hacia dos meses no tenía nada, estaba sana, pero estaba muy ‘bajoneada’, no quería vivir”.

Claramente sabemos algo de estas cuestiones, pero a veces nos cuesta creer sobre el poder de nuestra mente. Nuestra mente crea nuestros pensamientos y de ellos surgen nuestras emociones. Cuando alguien dice “NO QUIERO VIVIR”, puede ser muy serio. Lo que hay detrás de esa afirmación es lo que marca la diferencia, por ejemplo, ante un mismo diagnostico en dos personas diferentes, o lo que les pasa a tantas personas que comienzan a tener su energía muy baja, por estar deprimidos, estresados o simplemente amargados en la vida y comienzan con dolencias físicas, enfermedades (a veces simples y otras pueden ser muy graves).

Las emociones que se despliegan teniendo una visión positiva y activa ante la vida no son las mismas que las que se despliegan cuando se tiene una visión negativa y pasiva ante la vida.

La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) es una rama de la medicina que estudia la relación entre los cuatro sistemas de control que tiene el organismo humano: el psicológico, el endocrinológico, el neurológico y el inmunológico.

La fluctuación y la adaptabilidad entre estos cuatro sistemas definen la SALUD. Y la pérdida de esta capacidad es la enfermedad. Estos cuatro sistemas son interdependientes. Por tanto, podemos pensar como la ruptura de uno de esos sistemas o de varios.

Somos una complejidad de sistemas que hemos dividido para entender, pero no debemos perder el concepto de que «el todo es más que la suma de las partes». Debemos estar muy atentos a nuestra actitud, a nuestras emociones. Sabemos que son nuestros pensamientos los que en gran medida crean continuamente el mundo tal como lo vemos.

Somos una complejidad de sistemas que hemos dividido para entender, pero no debemos perder el concepto de que ‘el todo es más que la suma de las partes’.

Por ejemplo el entusiasmo, la confianza en uno mismo, la alegría y la esperanza tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional.

El entusiasmo, la confianza en uno mismo, la alegría y la esperanza tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.

El distrés, que es esa sensación de agobio y preocupación permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en nuestro sistema endocrino (hormonal).

¿Cómo podemos regular nuestros pensamientos, controlar nuestra mente? Sabemos que nuestro cuerpo tiene la capacidad para cambiar nuestra mente y viceversa. Si albergamos pensamientos negativos constantemente y solo “queremos” cambiarlo no lograremos muchos cambios. Con solo quererlo y no “hacer nada” en concreto será muy difícil. Porque no se puede controlar a la mente con la propia mente. Entonces tenemos que activar nuestra fuerza de voluntad y comenzar a hacer cosas diferentes, por ejemplo practicar un deporte, salir a caminar, escuchar música, bailar, leer, ir al cine, tener un hobbie, hacer cosas que nos gusten, pertenecer a un grupo, salir con amigos, reírse, viajar, comenzar una terapia, etc., etc…

Con solo querer cambiar y no “hacer nada” en concreto será muy difícil lograrlo porque no se puede controlar a la mente con la propia mente.

La ciencia ya no duda que podemos cambiar nuestro cerebro con nuestra actitud, nuestros pensamientos y nuestras palabras. Ya Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”. Entonces, cambiando algo de lo que veníamos haciendo hasta el momento, haremos que nuestra mente cambie. La transformación del observador (nosotros) que somos, altera lo observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos. No podemos cambiar lo que está fuera de nosotros, a los otros, lo que nos sucede, etc. pero sí podemos cambiar nuestra mente y nuestra conducta, ¡de eso no hay dudas! ¿Te animás?

¡A seguir avanzando!

Lic. Paula Fumarola

Psicóloga Cognitiva Conductual UBA / MPRN 909

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Información del Autor

Lic. Paula Fumarola Psicóloga (UBA) MPRN 909 -Mat. Pcial. de Rio Negro-. Egresada en el 2005 en la Facultad de Psicología -UBA-. Postgrado en Fund. Gregory Batson en Psicoterapias modelo Sistémico, Cognitivo y Comportamental. Instructora en Técnicas de Psicoprofilaxis Obstétrica para la maternidad. Instructora en Técnicas de Meditación y Respiración. Capacitación constante en áreas de Neurociencias y Terapia Clínica Cognitiva. Trabajó durante años en grandes empresas en BsAs, dentro de áreas Comerciales, de Atención al cliente, y específicamente RR.HH. (Capacitación, Desarrollo, Búsqueda y Selección de Personal). Se desempeñó como Selectora de Personal en Consultoras de Tecnología y Turismo en Bs. As. y en Patagonia para diversos clientes, administrando procesos de reclutamiento de personal, así como también realización de Psicotécnicos. Desde hace 7 (siete) años, desarrolla su actividad terapéutica atendiendo necesidades en personas que están atravesando crisis vitales en su vida, como divorcios, duelos, cuadros de estrés, cambios de trabajo, problemáticas de pareja y/o familia, fobias sociales, trastornos de ansiedad, depresión, crisis de angustia, ataques de pánico, trastornos obsesivos, etc. A través de la experiencia ganada en este campo nace el proyecto “Psicología y Desarrollo Personal”, un espacio para seguir avanzando con el mismo objetivo: ser un referente confiable en procesos de transformación y crecimiento personal. Aparte del trabajo en consultorio, promociona diferentes talleres de interés relacionados a problemáticas actuales abiertos a todo publico. www.paulafumarola.com.ar / [email protected] /Facebook: Paula Fumarola. Psicología y Desarrollo Personal