Baobabs y las semillas del pensamiento

baobabs
No seas ingenuo con tus pensamientos. Hay que eliminar la maleza, pronto, antes de que se convierta en enormes árboles.

“En efecto, en el planeta del principito había, como en todos los planetas hierbas buenas y hierbas malas. Por consiguiente, de buenas semillas salían buenas hierbas y de las semillas malas, hierbas malas. Pero las semillas son invisibles; duermen en el secreto de la tierra hasta que un buen día una de ellas tiene la fantasía de despertarse. Entonces se alarga extendiendo hacia el sol, primero tímidamente, una encantadora ramita inofensiva. Si se trata de una ramita de rábano o de rosal, se la puede dejar que crezca como quiera. Pero si se trata de una mala hierba, es preciso arrancarla inmediatamente en cuanto uno ha sabido reconocerla. En el planeta del  principito había semillas terribles…como las semillas del baobab.

(…) Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se les distingue de los rosales, a los cuales se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil.”

El Principito. Antoine de Saint-Exupéry

Pensá.

Observá lo que pensás.

No seas ingenuo con tu  parte controladora, prejuiciosa y defensiva.

Hay que eliminar la maleza, pronto, antes de que cubra la luz de la consciencia.

 

Pensá si eso que pensás te hace feliz.

¿Tu pensamiento es tu amo?

O lograste que sea  el siervo de una instancia tuya más profunda y sabia.

De tu Ser.

 

Pensá cuánto tiempo muerto hay en ese pensar.

En tu laberinto de pensamientos irracionales, llenos de espejos, no hay otros.

No hay vida.

Sólo hay títeres que acomodás a tu gusto, para que esos pensamientos sigan multiplicándose a sí mismos.

 

¿Qué pensás la mayor parte del tiempo?

Tiempo que no te das cuenta que se te pasa mientras pensás.

¿Te es útil a tu fin último todo eso que pensás?

¿Sabés cuál es tu fin?

Eso que pensás, ¿lo pensás o eso te piensa a vos?

Los Círculos de la Vida

Una vez que los baobabs crecieron y perforaron con sus raíces tu planeta, ellos tomaron el control. Se vicia la mente que puede ser una gran herramienta y esos pensamientos sólo se alimentan a sí mismos, asfixiando cualquier buena semilla que pudiera despertar a la consciencia.

 

Eso que pensás ¿es presente?

¿O es un pasado que te repite al oído lo que tenés que pensar para perpetuarse y no morir?

Porque ése que te piensa, cuando pensás que estás pensando, ése que viene de tus años ya muertos, no quiere morir.

Ése, la única forma que encontró para vivir es parasitando tu presente.

 

¿Y si dedicaras ese tiempo que pensás en absurdos a abonar las buenas semillas que te conduzcan hacia tu corazón?

Y si todas las mañanas te encargarías de limpiar el terreno para que las flores asomen a la vida.

Para limpiar hay que observar-se.

Para observarse hay que Meditar.

 

¿Cuánto de lo que pensás es verdadero?

¿Cuánto de lo que pensás es bello?

¿Cuánto de lo que pensás es bueno?

¿Cuánto de lo que pensás te hace creador y no destructor de tu existencia y de la de los demás?

 

Tu vida es este momento.

En su altura y profundidad, no en su pasado y su presente.

El momento disfrutado con plenitud, junta nuestras partes errantes, nos hace totalidad, nos hacemos uno con el  Uno, que es Todo.

Lo simple

Cuando comencé mi búsqueda para volver a encontrar-me, me di cuenta que siempre estuve ahí. Sólo, lo que necesitaba era sacar la maleza, para que la semilla de lo que ya era, floreciera.

Encontré los libros de Osho. Leí varios. Estuve en acuerdo y en desacuerdo. Pude criticarlos y absorber sabiduría. Pero lo más útil de esa época es que con sus libros aprendí a meditar. O mejor dicho, recordé como hacerlo. Algunas técnicas son las mismas que reproducía de forma espontánea en mi niñez. Entonces volví a ella a rescatar esos espacios, lugares, actividades que me hacían simplemente SER.

Y así fui arrancando la maleza. Y es un ejercicio diario. Es una elección. Es autodisciplina. Porque  las semillas de baobabs siempre van a estar a la espera de que el principito se distraiga.

“El silencio es el espacio en el que uno despierta, y la mente ruidosa es el espacio en el que uno permanece dormido. Si tu mente continúa parloteando, estás dormido. Si te sientas en silencio, si la mente desaparece y puedes oír el canto de los pájaros y no hay mente en tu interior, un silencio… este silbido del pájaro, este gorjeo, y ninguna mente funcionando dentro de tu cabeza, silencio total… entonces la conciencia aflora en ti. No viene de fuera, surge dentro de ti, crece en ti. Por lo demás, recuerda: estás dormido.” OSHO.

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Información del Autor

Transmutar. Una de mis palabras favoritas define bastante bien mi diferencial profesional. El arte de mutar, generando una versión más saludable, creativa y consciente de las personas u organizaciones, permitiendo la continua actualización de sus potenciales internos y externos. Actualmente me capacito en Desarrollo Organizacional (ITBA) para dar orientación, profesionalismo e integración a mi práctica cotidiana, profundizando mi trabajo como agente transmutador dentro de las organizaciones. Mi vida académica recorrió varios caminos y lo sigue haciendo. Me guía la obra de Carl Jung en mi profesión como Psicóloga Clínica con mis pacientes. Me capacité como Coach Ontológico para ofrecer herramientas que permitan dar el salto de lo actual a la concreción del estado deseado. Además me especialicé en Medicina Ayurveda complementando mi práctica personal de meditación, yoga y fitoterapia para brindar a mis pacientes y clientes una mirada holística sobre sí mismos. Estoy convencida que sólo transformándome a mí misma puedo ser consciente de lo cuidadoso, meticuloso y amoroso que debe ser guiar, promover e implementar un proceso de cambio, sea dentro de una individualidad como de una organización. Amo los viajes, los amigos, la naturaleza y la luna; tengo un alma inquieta que busca experiencias que posibiliten ampliar mi forma de ver, para descubrir los distintos mundos que habitan en cada persona. Amo escribir y difundir ideas que permitan abrir caminos en los demás. http://www.revistaahora.com.ar/ En Facebook: @paulaperticonepsi En LinkedIn: www.linkedin.com/in/paula-perticone