Experimentando se aprende

trufas de arroz
Deliciosas y creativas trufas de arroz veganas para colorear cualquier picada.

En realidad el dicho de mi madre era “echando a perder se aprende”… Y una de las cosas que aprendí al volverme vegana es que siempre hay un espacio para “jugar” con la comida;  mezclar, crear, sumar lo que hay en la heladera y transformarlo en algo diferente. Aunque te arriesgues a echarlo a perder.

Animarse a crear cosas nuevas es una de las ventajas del veganismo. Muchas veces escucho la pregunta ¿qué es lo que te resultó más difícil al cambiar a una alimentación basada en plantas? Siento que las personas se desilusionan bastante con la respuesta, creo que la mayoría espera que me refiera a si extrañé tal o cual comida, o si me costó dejar el queso o la leche… En realidad, lo más desafiante fue empezar a pensar otros platos, tomar ingredientes de siempre y usarlos de una manera nueva, como por ejemplo el arroz.

Como les contaba en la nota anterior, mi introducción al veganismo fue además sin gluten por un largo tiempo y sin alimentos industrializados; con lo que el mijo y el arroz integral se volvieron mis caballitos de batalla. Al principio era el arroz hervido en ensaladas, con salsas vegetales o como relleno de alguna verdura. Luego empeccé a hacer pasteles con arroz procesado y verduras, como la espinaca, el brócoli o el zapallo calabaza. Poco a poco le fui encontrando el gustito y cada vez me animé a complicar las cosas haciendo hamburguesas o prepizzas. Entre todas estas pruebas surgió esta receta que me ha salvado más de una vez y que me ha dejado como una duquesa cuando se trata de compartir una cerveza y bocaditos con amigos: trufas de arroz.

Las trufas

La trufa, trufa propiamente dicha es un hongo comestible, redondo y de color pardo y que crecen cerca de las raíces de algunos árboles como el roble, o el avellano.  ¿Y qué tiene que ver con el arroz? Absolutamente nada, pero por alguna misteriosa razón, cada vez que alguna preparación tiene forma de bolita y lleva un recubrimiento las bautizamos trufas. Así que habiendo aclarado que la receta no lleva obligatoriamente hongos, vamos con los ingredientes:

Para las trufas

  • 250 gr de arroz integral cocido (si es yamaní y se pasó un poquito: ¡mejor!).
  • 50 cm3 de salsa de tomate casera (queda muy bien con una portuguesa caserita).
  • 1 diente de ajo.
  • 50 cm3 de aceite de oliva.
  • Harina de avena (avena tradicional molida con la minipimer) cantidad necesaria.
  • Sal a gusto.
  • Opcional 3 hongos champiñones.

Para el recubrimiento

  • Semillas de amapola.
  • Semillas de lino molidas.
  • Nueces y almendras trituradas.
  • Sésamo blanco, negro o integral.
  • Pimentón ahumado.
  • Cúrcuma.
  • Orégano molido.
  • Eneldo.

Procedimiento

Estos bocaditos son facilísimos: procesamos todos los ingredientes  para las trufas, a excepción  de la avena. Luego ponemos en un bol y agregamos la avena hasta que podamos armar una bolita sin que se desarme y comenzamos a armarlas (esta receta rinde unas 25 trufas de 2,5 cm de diámetro).

Luego, ponemos los diferentes recubrimientos en platitos y vamos “empanado” las bolitas en alguno de ellos; las disponemos en una pirámide y ¡a la mesa! Un bocadito saludable para picar…

Tip: Si querés, podes reemplazar la avena por pan rallado.

¿Qué otros recubrimientos se te ocurren? ¡Compartilos con nosotros así vamos creando entre todos esta receta!

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Información del Autor

Mariángeles Dallavía es licenciada y profesora en Comunicación Social… Bahh, en realidad no. Eso es lo que estudió. ¡Vamos de nuevo! Se formó en comunicación y educación, y luego buscó conocer más sobre tecnologías digitales. Ejerció como profesora universitaria; capacitador y maestra de informática para adultos mayores. Pero, como la vida tiene de esos maravillosos virajes que dejan abrazada a una duda… Hace algunos años abandonó la educación formal y se mudó a la cocina: ahora da talleres de transición a la cocina conciente y vegana. Plantea que su perfil de comunicador le ha mostrado que las palabras pueden sanar y que la comunicación hace posible el cambio. Por otra parte, dice que la tecnología le ha facilitado su vocación de conectar con el mundo y los otros, vicio que despunta a través del blog Cocina Verde Pasión. Ángeles (para los amigos), es una persona ávida de nuevos conocimientos, va armada por la vida con una curiosidad insaciable. Se dice enamorada del aikido y apasionada por la montaña. Fiel creyente de que cada día es una nueva oportunidad para andar un camino y escribir una historia. Podés encontrarla en: Facebook, Instagram, Twitter o Google+. Más sobre Mariángeles: https://about.me/mariangeles.dallavia​