Mostaza casera: receta y secretos

mostaza
Aquí algunas recetas simples, prácticas y económicas para que te reencuentres con el verdadero sabor de la mostaza.

Lo mágico y magnífico de la naturaleza plasma en una de las semillas de consumo más pequeña: algo tan ínfimo da origen a inmensas plantas que no imaginamos. Desde la antigüedad, la sabiduría popular apunta a que lo más pequeño puede ser maravilloso. Por ejemplo, para ser específico, en el Nuevo Testamento, en una de las parábolas de Jesucristo, concretamente en San Mateo, capítulo XIII, versículo 31-32, dice: “Es semejante el reino de los cielos a un grano de mostaza que toma uno y siembra en el campo; y con ser la más pequeña de todas las semillas, cuando ha crecido es la más grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un árbol, de suerte que las aves del cielo vienen a anidar en sus ramas”.

La Mostaza es una planta anual de la familia de las crucíferas que crece en toda la cuenca mediterránea, existiendo unas cuarenta especies distintas en la tierra, sólo teniendo interés gastronómico y médico la llamada mostaza blanca “sinapis alba”, la mostaza negra “sinapis nigra” y la llamada mostaza salvaje “sinapis arvensis”.

El nombre de mostaza se aplica tanto a la planta como a la semilla y a la salsa hecha con las semillas que se preparan de diversas formas. El nombre, como lo conocemos hoy, aparece por primera vez en Francia hacia el año 1220, derivada de la palabra latinas “mustum”, así que la primera constancia que se tiene del nombre es “moutarde”. Los estudiosos de las etimologías dicen que proviene del vocablo popular “mustum ardens” o lo que es lo mismo que decir “mosto ardiente” por tener los romanos la costumbre de añadir, o diluir, granos de mostaza en el jugo de la uva. Lo cierto es que en la misma época aparece en castellano con el nombre de mostaza y en Italia con el de mostrada. Incluso tan peleado está el orígen, que vale la pena nombrar que Pitágoras la recomendaba por creer que aumentaba la memoria y daba alegría al espíritu y los romanos la tenían tanto como planta medicinal, la consideraban excelente contra los dolores de cabeza o como digestivo,

En el siglo XIII se produce y consume en grandes cantidades en toda Europa, siendo las ciudades de Cremona en Italia y Dijon en Francia las que más tierras dedicaron a su cultivo, incluso hasta hoy llega esa costumbre, ya que Dijon, capital de la región de la Borgoña, produce en la actualidad el %50 de la producción total de mostaza en el mundo.

El presente de la mostaza es desalentador, al estar circunscrita a saborizante de las mal sanas hamburguesas o salchichas de plástico que sirven en los llamados restaurantes de comida rápida, por ende, me nace compartirte una forma simple, práctica y económica para que puedas obtener las propiedades de esta gran semilla mucilaginosa en tu casa. ¡VAMOS!

Mostaza Dijón

Ingredientes

  • 115 gr de mostaza seca.
  • 85 gr. de cebolla picada fina.
  • 2 dientes de ajo picado fino.
  • 2 cda. de miel o azúcar mascabo.
  • 1 cda. de aceite de oliva.
  • 2 cdtas. de sal rosada.
  • 400 ml. de vino blanco seco o mezclar 100 ml. de vinagre de manzana o vino y 300 de agua.

Preparación

En un recipiente, añadí todos los ingredientes y removelos hasta que queden todos mezclados. Cuando lo tengas, cubrí un bol con tapa o papel film bien apretado de forma que no entre el aire. Dejá esta mezcla reposando a temperatura ambiente durante dos días. Este es el paso más importante de esta receta, ya que los ingredientes deben quedar bien combinados para que los sabores se vayan mezclando e intercambiando los aromas. Dependiendo de la consistencia que quieras que tenga la mostaza, licuala más o menos. Si la querés más densa, debés estar menos tiempo licuando. Una vez hayas terminado, vertí el contenido en un envase hermético. Cuanto más tiempo pase en la heladera, más suave te quedará el sabor.

Col a la mostaza

Ingredientes

  • ¼ de repollo morado (o akusay).
  • 50 gr. de pasas de uva rubias.
  • Jugo de 2 limones.
  • 2 cdas. de Mostaza Dijón.
  • Aceite de oliva a gusto.
  • Orégano o tomillo o romero fresco c/n.

Preparación

Cortá el repollo en finas tiras, con cuchillo o mandolina y mezclá con las hojas de hierba fresca y las pasas de uva. En un bol mezclá el jugo de limón, la mostaza y el aceite de oliva emulsionando todo los ingredientes con un tenedor o batidor. Incorporá el aderezo en la preparación y dejar que se unifiquen los sabores por mínimo 15 minutos.

¿Para qué puedo implementar a la mostaza en la salud?

  • Dolores musculares crónicos.
  • Artritis.
  • Ciática.
  • Lumbalgias.
  • Hipertensión.
  • Pies cansados.
  • Dolor de cabeza y migraña.
  • Catarro.

“La salsa o condimento de mostaza y vinagre produce cierto calor y hace digerir la comida pesada, corta las flemas espesas y aleja su mal. De las cosas que pueden añadírsele, la ruda y el ajo son los más eficaces para eso”.

Te invito a escribirme que con mucho gusto te compartiré alguna nutritiva preparación, recomendación, asesoramiento y acompañamiento.

¡Por más arte y más salud!

“Educando desde la alimentación, creando un Estilo de Vida consciente”
MATIAS AMADASI
Embajador de Paz
www.matiasamadasi.com
[email protected]

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2 Comentarios

  • Hola!! muy buenas recetas. una consulta, fui a comprar las semillas de mostaza para hacer la receta y me preguntaron si queria semillas blancas o negras. Es lo mismo? desde ya muchas gracias. Daniela

    • Hola Daniela, que bueno te hayan gustado las recetas. Si, puedes elaborarla con cualquiera de las dos, incluso las tres, la negra, la dorada y la blanca. La negra será mas picante y la dorada y blanca menos picante.
      Comentanos cómo te salió la receta.
      Salud!
      Matias

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Información del Autor

Chef Yogui Consciente, nacido en Buenos Aires, Argentina (25 años). Se ha graduado como Técnico Universitario en Gastronomía en la UADE y el IAG de Buenos Aires y como profesor de Yoga Siromani en Yoga Sivananda. Trabajó en prestigiosos hoteles de Buenos Aires (Hilton, Emperador y Loi Suite), en diferentes servicios de catering (como Los Petersen en la Rural), restaurantes de Buenos Aires y el partido de la costa atlántica y su propio local de comida (Lo de Matias).

Creó “El Arte del Buen Comer”, desde donde actualmente difunde una alimentación fisiológica, naturista y sustentable en Argentina, Uruguay y Chile por medio de cursos y talleres teóricos-prácticos, enseñanza a gastronómicos y profesionales de la salud y asesoramiento a restaurantes y hoteles. A partir de su trabajo con el yoga formó una dinámica a la que llamó “El Yoga de la Nutrición”, donde fusiona su trabajo con la dinámica de unión del Yoga y los buenos hábitos que a diario nos unen en cuerpo, mente y espíritu a partir de disciplinas es el alimentarse y nutrirse.