Veggie en tiempos de internet

milanesas de seitán
Aunque no siempre nos salga como la foto del blog... Lo importante es que la magia entre las ollas: ¡hay que disfrutarla!
Uhhh. Más reflexiones sobre las nuevas tecnologías.” Sí, con ese título, yo pensaría exactamente lo mismo. Y, para qué mentirnos, algo de eso hay.

No hace tantos años atrás, para encontrar una receta decente, teníamos que tener un par de libros de cocina clásicos o una abuela, una tía o al menos una vecina a la que le gustara mucho cocinar y nos pudiera dar una mano (seamos realistas que a partir de la década de los 80 las-que-gustan-de-la cocina parecen ser una especie en vías de extinción 😛 ). Y si andabas por la macrobiótica, el vegetarianismo contabas sólo con la ayuda de la dueña de alguna tienda naturista incipiente ¡De ser vegano ni hablar! Veg ¿qué???? Muchos desconocían esa denominación. 

Pero ahora estamos en un universo totalmente diferente, a solo un click de distancia de una receta de la mejor paella vegana, fideos estilo singapur, o un taiyaki (pastel con forma de pescado); o sea: ¡a un click de cualquier plato que se nos antoje!

Parece tan sencillo… Hasta que a uno se le ocurre poner en nuestro bienamado google cosas del estilo bizcochuelo vegano. Entonces aparecen 227,000 y empezás a repasar la primer página y te quedás con dos. Sopesás las posibilidades de que te salga bien y tomás un salto de fe. A probar la receta. Y sinceramente es un salto de fé porque no sabés si te va a quedar para publicarla en Instagram o te va a resultar un bodoque brutal. 

Y bueno… Esto es como el casino: nadie cuenta las veces que le fue mal. 

Con el tiempo uno se va aficionando a determinados sitios, porque las recetas te salen más o menos parecidas, o te responde los comentarios o te gusta la onda. Y uno aprende a navegar por los lugares conocidos. Y ya vas adaptando una que otra cosa, y te vas poniendo confiado.

Pero la confianza no evita la frustración de que no te queda tal cual… Y de esto se trata la receta de hoy: de esas cosas que nos quedan maravillosas de sabor pero que no se ven tan preciosas como las de la foto del blog.

En este caso es una receta de milanesas de seitán rellenas con queso vegano; una preparación adaptada del sitio www.recetasveganas.net; puntualmente de Jenny vegana, a quien les recomiendo seguir para recetas riquísimas y creativas.

Vamos con los ingredientes

  • 200 gr de almendras con cáscara.
  • 400 gr de seitán ya listo.
  • 3 cdas de harina de garbanzo.
  • 1/2 a 1 taza de agua.
  • Sal a gusto

Relleno

  • 200 gr de tofu.
  • Cebolla de verdeo.
  • Especias y sal a gusto (en mi caso fue pimienta de sichuan y nuez moscada molidas)

¡Y a preparalas!

Cortamos el seitán en rodajas finas. Lo ideal es que hayas podido darle una forma cuadrada en la cocción. 
Aparte vamos con los siguientes pasos:
* Colocamos las almendras en un molinillo o en la minipimer para reducirlas a un polvo grueso de almendras. 
* Mezclamos todos los ingredientes del relleno y lo dejamos listo en un bol.
* Mezclamos las cucharadas de harina de garbanzo con el agua para hacer el no-huevo para las milanesas. 
*Ahora, antes de empezar a armar las milanesas, prendemos el horno, que debe estar fuerte para poner el seitán. 
*Primero cortamos nuestras rodajas de seitán por la mitad, no completamente: un lado tiene que quedar agarrado, como si fuera el lomo de un libro. 
*Cuando tenemos todas cortadas, le colocamos un poco de relleno a cada una, el librito todavía tiene que poder cerrarse. 
*Ahora procedemos a empanarlas con el polvo de almendras, y las vamos depositando en una fuente previamente aceitada.
*Llevamos las milanesitas al horno fuerte hasta que las almendras comiencen a dorarse y a disfrutarlas. 

milanesa de seitán

Los tips y los errores

– Conviene utilizar una cuchilla muy bien afilada para poder cortar las fetas de seitán lo más finas posibles para después poder abrirlas al medio. Para mi gusto quedaron demasiado gruesas. 
– Otro error que cometí fue dejar las almendras picadas demasiado gruesas. En este punto hay que tener cuidado al molerlas, porque como las almendras tienen un tenor graso considerable, si las pasamos de picado pueden hacerse una pasta.

Para evitar este problema se pueden hacer dos cosas:

1) tostar las almendras un poquito previamente.

2) No tostar y picarlas con la minipimier mediante intervalos a alta velocidad. Hasta que se quede un polvo grueso.

– Sobre el no-huevo con harina de garbanzo… Siempre es conveniente ir colocando el agua de a poco mientras mezclamos con un tenedor. Si lo dejamos excesivamente líquido nos va a resultar difícil que permanezca sobre la superficie y pegue el empanado. 
– Como las almendras me quedaron picadas demasiado toscas, sólo pude empanar una vez. Sería bueno que hagas dos pasadas por el agua de harina de garbanzos. Quizás tengas que duplicar la cantidad de harina y de agua. 
– No te tientes con la idea de utilizar papel manteca en la asadera, no hace falta, además queremos que las almendras se doren rápidamente. 
El sabor de estas milanesas de seitán vale el trabajo!!! Aún cuando no queden hermosas, son sabrosiiiiiisimas.

Lo importante de la cocina es que siempre podemos hacer “macanas” y podemos aprender de ellas. No te olvides que la magia entre las ollas hay que disfrutarla!

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Información del Autor

Mariángeles Dallavía es licenciada y profesora en Comunicación Social… Bahh, en realidad no. Eso es lo que estudió. ¡Vamos de nuevo! Se formó en comunicación y educación, y luego buscó conocer más sobre tecnologías digitales. Ejerció como profesora universitaria; capacitador y maestra de informática para adultos mayores. Pero, como la vida tiene de esos maravillosos virajes que dejan abrazada a una duda… Hace algunos años abandonó la educación formal y se mudó a la cocina: ahora da talleres de transición a la cocina conciente y vegana. Plantea que su perfil de comunicador le ha mostrado que las palabras pueden sanar y que la comunicación hace posible el cambio. Por otra parte, dice que la tecnología le ha facilitado su vocación de conectar con el mundo y los otros, vicio que despunta a través del blog Cocina Verde Pasión. Ángeles (para los amigos), es una persona ávida de nuevos conocimientos, va armada por la vida con una curiosidad insaciable. Se dice enamorada del aikido y apasionada por la montaña. Fiel creyente de que cada día es una nueva oportunidad para andar un camino y escribir una historia. Podés encontrarla en: Facebook, Instagram, Twitter o Google+. Más sobre Mariángeles: https://about.me/mariangeles.dallavia​