Los tiempos del alimento

Espero que hayan disfrutado la primer parte de este artículo sobre alimentación armoniosa y saludable. Es altamente recomendable leerlo primero para entender cuáles son los puntos básicos a tener en cuenta antes de seguir con estos puntos específicos sobre los productos alimenticios que trataremos aquí – http://www.revistaahora.com.ar/me-cuido/alimentacion-armoniosa-y-saludable/

Enfocándonos en los nutrientes que incorporamos a través de nuestro sistema digestivo (ya que la piel es, también, un órgano importantísimo de asimilación y eliminación de sustancias) podemos, y solo a modo didáctico, dividir la comida en 4 tiempos.

Vamos a citar algunos consejos generales, de los que podemos ir eligiendo solo algunos, para poder  ir evaluando su impacto en nuestra salud y para darnos tiempo a que se vuelvan cotidianos.

  • El primer tiempo del alimento es el de la producción. Como pautas generales, lo ideal es tender a consumir los alimentos más frescos posibles, sin congelar o enlatar, de la estación anual en la que estemos, que sean producidos cerca de nuestro lugar de residencia (no nos son necesarios alimentos de regiones remotas o exóticas, ya que nuestro hábitat nos provee todo lo necesario para el clima en el que vivimos) y si son producidos sin el agregado de fertilizantes o plaguicidas químicos (los llamados alimentos orgánicos o agroecológicos), mejor. Pero podemos tender a tomar en cuenta dos o tres de estas pautas y con el tiempo ir seleccionando más. Todo cambio de hábito, para que sea perdurable debe ser de incorporación gradual.
  • El segundo tiempo es el de la preparación. Idealmente los alimentos que vamos a preferir son los preparados en casa. Siempre debería ser gustoso y agradable a la vista. Con la menor cantidad de procesos de elaboración posibles (comprar alimentos a preparar en lugar de alimentos pre cocidos, pre elaborados, o listos para descongelar y comer).

En la preparación, también influye todo lo que rodea al alimento: el estado de ánimo al prepararlos, la limpieza del entorno y los utensilios. Toda energía impregna la materia y la envuelve.

Eso tiene relación con el disfrute que se puede sentir cuando la comida “fue preparada con amor” o “con la receta de la nona” o “como lo hace mamá”. Le asociamos las emociones y recuerdos que esos aromas y sabores nos remiten. También “comemos” toda esa carga, y de ahí la importancia de que sea una carga positiva y placentera.

  • El tercer tiempo de la nutrición es la incorporación a nuestro organismo. Para lo cual, idealmente, debo hacerme el tiempo de estar sentado, en una atmosfera tranquila y serena, con pocos estímulos (como tv, trabajo, redes sociales, etc.) para poder poner la atención en esa actividad importantísima para todo nuestro organismo y poder disfrutar y aprovechar todos los beneficios que posee. Es muy aconsejable comer aproximadamente a la misma hora todos los días, ya que el cuerpo le gusta prever los eventos indispensables para la vida, y si no, entra en cierto nivel de stress. Evitar acompañar los alimentos con bebidas heladas, ya que interfieren en la digestión. Comer a paso moderado, masticando varias veces cada bocado. Comer hasta ¾ partes de nuestra capacidad estomacal. Priorizar platos recién preparados por sobre los recalentados. En general, es más adecuado que la comida de mediodía sea la más importante, ya que en nuestro ritmo biológico, nuestro tubo digestivo está más activo y predispuesto a digerir alimentos complejos durante el día. No hablar mientras se mastica, disfrutar el bocado y todas sus características de sabor, textura, cosas a las que nos remite…

 

  • El cuarto momento es el de la asimilación. Es adecuado reposar unos minutos antes de retomar las actividades.

Noten que en cada paso digo idealmente. Esto es porque es hacia lo que debemos tender, no necesariamente significa que de no hacerlo así, está mal; o que, si no puedo cumplir todos los ítems mejor no hago ninguno. Cualquier cambio tendiente a mejorar la calidad de nuestra vida impacta positivamente en nosotros por partida doble: por su beneficio físico y por el beneficio psicológico de estarnos auto cuidando y de ese modo valorándonos más y queriéndonos mejor (a nosotros y a quienes viven con nosotros).

Es también un refuerzo positivo para cualquier otro cambio que queramos incorporar a nuestra vida, ya que inconscientemente sentiremos más sencillo hacer algo nuevo, si ya tuvimos la experiencia grata con algo anterior.

Por eso lo importante es ponerse en marcha con pocas cosas a la vez, aprender, observarse y sostener los cambios.

Lo aconsejable ante un cambio, es sostenerlo durante unos 40-45 días hasta que se incorpora como hábito. Y para más detalles e información específica a tus particularidades y necesidades, siempre consultar al especialista en alimentación de confianza.

¡Salud y saludos!

Dra Laura Francesco

 

 

Participá de la Comunidad Ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


1 Comentario

Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Sé parte de la Comunidad Ahora, gratis!






Información del Autor

Es médica recibida en la UBA. Orientó su formación de post-grado a disciplinas con una visión mas integral del Ser. En las consultas trabaja con Biodescodificación, Medicina Cuerpo Mente Alma y Medicina Ayurveda. También utiliza herramientas de PNL, Hipnosis Eriksoniana, Flores de Bach, Memoria Celular por testeo, Fitoterapia y Magnified Healing. En formación permanente, en la búsqueda de poder brindar una guía apropiada a cada persona."