Café de sauco… Bien caserito

café de sauco
Se sabe que los frutos del sauco tienen muchas propiedades para disfrutar de buena salud. Esta receta no te va a dejar indiferente: paso a paso, aprendé a hacer tu propio café de sauco.
Tengo una confesión que hacer. Alguna vez pensé que cuando uno intentaba cambiar alguna cosa en su vida, si no le gustaba, podía tranquilamente  “descambiarlo” y listo… Pero aprendí que este desandar lo andando funciona para cosas muy pequeñas como modificar el horario del gimnasio o reemplazar las tostadas de la mañana por galletas de agua.

Pero cuando uno decide un cambio, un cambio en serio, ese: es un camino sin retorno… Afortunadamente lo es.

Cuando me hablaron de cambiar mi hábito alimentario para sanar, pensé que sería temporal; creo que me la jugué toda porque esta convencida de que iba a ser por un tiempo. ¡Nada más lejos!

Evidentemente, no es gratuita la frase que dice “somos lo que comemos”; por ende si cambiamos lo que comemos vamos cambiando paulatinamente aquello que somos. Yo puedo dar fe de ello: hace algunos años era una persona a la que no sólo no le gustaba un ápice la biología, sino que entendía bien poco de salud, alimentación y nutrientes. Hoy, si bien la biología todavía no me gusta ni un poquito, fui adentrándome en la relación entre los conceptos de alimentación y salud.

No es gratuita la frase que dice “somos lo que comemos”; por ende si cambiamos lo que comemos vamos cambiando paulatinamente aquello que somos.

Iniciando el camino

Uno de los primeros libros que comencé a leer era sobre la alimentación macrobiótica. A través de esa lectura aprendí sobre la acidificación y la alcalinización de nuestro organismo: si nuestro cuerpo se acidifica, se vuelve propenso a contraer enfermedades como la diabetes; en general nuestros sistemas se ven severamente afectados y nos volvemos víctimas de múltiples dolencias.

Aprendí que los niveles de acidificación y alcalinización (lo deseable) de nuestro cuerpo dependen de nuestra alimentación. Hay alimentos que son altamente acidificantes, como por ejemplo: el café. 

Personalmente nunca fui una gran bebedora de café, una de las maravillas que me dejó la universidad fue una gran pasión por el mate como bebida privilegiada para las mañanas y las tardes. No obstante muchos de mis amigos son afectos a este brebaje oscuro y de sabor fuerte. Y como me gusta atender bien a las visitas empecé a buscar reemplazos sanos con los cuales deleitarlos: hasta ahora he encontrado como sustitutos tres opciones: café de higo, de sauco y de raíz de diente de león.

De más está decir que el café de sauco, superó cualquier expectativa, así que les cuento como hacerlo.

Café de sauco caserito

Lo principal es hacerse con frutos de sauco, como yo no tenía árbol en casa, robé parte de la cosecha de mi tío Ricardo (aunque el robo fue con su consentimiento).

Finalizada la cosecha, dejamos secar los frutos armando pequeños ramilletes.

Una vez que obtuvimos un kilo o dos de frutos de sauco, lo primero que debemos hacer es ponerlo a secar. En mi caso opté por un utilizar un tender y un calefactor frontal para apurar el proceso. Se atan pequeños ramilletes y se ponen a secar en un lugar seco y preferentemente oscuro.

Luego de un tiempo, cuando los frutos tienen un aspecto de pasa de uva, se terminan de secar en cajas de cartón perforadas -para permitir que circule el aire.

Cuando nuestros frutos están evidentemente deshidratados, separamos los frutos de las ramitas, y los juntamos en un bol.

café de sauco
Cuando los frutos estén bien deshidratados, separarlos de sus tallos y guardarlos.

A continuación ponemos una sartén al fuego, bien limpia, sin ningún rastro de aceite y comenzamos a tostar el sauco, en pequeñas tandas que cubran el fondo de la sartén. Tenemos que tostar los frutos hasta que se hinchen y vuelvan a adquirir su forma redondeada. Debemos moverlos suavemente para asegurarnos que no se quemen.

café de sauco

Una vez tostados, los vamos colcando en un recipiente de acero, con una servilleta de papel. Una vez terminado el proceso de tostado, podemos triturarlos en un molinillo de café o con una mini pimer de alta potencia.

¡Ya tenemos nuestro café!

Advertencia: Encontré solo un problema con las bajas de sauco, y es que mi gato es fanático. Tuve que mantener cerrado el lugar durante todo el proceso de secado, porque Benny entraba y se robaba las bayas. Así que hay que tener cuidado con los integrantes peludos de nuestra familia…

Este café es excelente para hacer con la cafetera de filtro. También puede usarse como instantáneo pero es conveniente colarlo.

café de sauco
¡Cuidado! ¡A los gatos les encanta!

Y tiene un bonus track: que si comenzamos a tomarlo a principios de otoño, es muy probable que podamos evitar los resfriados. Así que… ¡A salir a pedir frutos de sauco!

¿Consumís algún otro tipo de café saludable? ¿Lo hacés vos? ¡Compartí con nosotros la receta!

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2 Comentarios

  • Hola! Vivo en Bs.As. Es fàcil acà conseguir frutos de sauco orgànico? Dònde? Se consigue el cafè de sauco molido y envasado? Gracias x la divulgaciòn. Hago alimentaciòn sana y natural hace muchos años. Es muy interesante y valioso lo que proponen. Saludos.

    • Hola Alejandra!!! ¿Cómo estás? Primero muchas gracias por pasar a saludar! ;).
      Sobre la pregunta que nos hacés: la verdad es que el saúco solo se vende como pulpa para dulce, y nunca he probado secar la pulpa para hacer café (dicho sea de paso: gracias por la inquietud, voy a probarlo y te cuento). Si tu idea es tener una versión más saludable de café, también podés utilizar las raíces del diente de león con el mismo procedimiento: secarlas cortadas en tiras, tostarlas y molerlas. Además, como alternativa comercial tenés el café de higo que se vende en prácticamente todas las dietéticas. Espero que la info te sea útil!
      Nuevamente gracias y cualquier cosa estamos a tu disposición! 🙂

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Información del Autor

Mariángeles Dallavía es licenciada y profesora en Comunicación Social… Bahh, en realidad no. Eso es lo que estudió. ¡Vamos de nuevo! Se formó en comunicación y educación, y luego buscó conocer más sobre tecnologías digitales. Ejerció como profesora universitaria; capacitador y maestra de informática para adultos mayores. Pero, como la vida tiene de esos maravillosos virajes que dejan abrazada a una duda… Hace algunos años abandonó la educación formal y se mudó a la cocina: ahora da talleres de transición a la cocina conciente y vegana. Plantea que su perfil de comunicador le ha mostrado que las palabras pueden sanar y que la comunicación hace posible el cambio. Por otra parte, dice que la tecnología le ha facilitado su vocación de conectar con el mundo y los otros, vicio que despunta a través del blog Cocina Verde Pasión. Ángeles (para los amigos), es una persona ávida de nuevos conocimientos, va armada por la vida con una curiosidad insaciable. Se dice enamorada del aikido y apasionada por la montaña. Fiel creyente de que cada día es una nueva oportunidad para andar un camino y escribir una historia. Podés encontrarla en: Facebook, Instagram, Twitter o Google+. Más sobre Mariángeles: https://about.me/mariangeles.dallavia​