Borsht, una exquisitez de la cocina judía

sopa rusa

Para los que nos gusta lo dulce, la receta que les traigo hoy es un verdadero deleite. El ingrediente que sobresale, no solo por el sabor,  sino por su inconfundible color es la remolacha. Además de su versatilidad, se puede tomar antes de cualquier comida o incluso como plato principal, este plato contiene nutrientes importantes como proteínas, fósforo, zinc, fibra, vitamina B6, magnesio, potasio, cobre, y manganeso.

Este plato -su nombre en idish es Borsht- se incorporó al recetario judío como parte de la cultura de un pueblo que fue tomando lo que más apreciaba de cada lugar. Se trata de una sopa rusa que con un sabor muy particular.

En mis recuerdos de la infancia el Borsht se tomaba en la cena . Mi bobe, que vivía en el campo, la preparaba con las remolachas recién cortadas de la quinta y la crema bien fresca hecha con la leche ordeñada por las manos de mi zeide. Todo esto tenía lugar en el marco de un espacio enorme donde reinaba la típica cocina económica, que nos envolvía con su calor. ¿Se lo pueden imaginar?

Ojalá puedan compartir este plato con sus seres queridos, agasajarlos y mimarlos. La cocina puede ser un gran acto de amor.

¡Que disfruten del Borsht!

Ingredientes (6 porciones)

  • 1 kg de remolachas.
  • 2 zanahorias.
  • 1 cebolla.
  • 1 rama de apio.
  • 3 litros de agua.
  • Sal y pimienta.
  • 1/2 taza de azúcar.
  • 1/2 taza jugo de limón.
  • Crema de leche a gusto.

Preparación

  1. Pelar las remolachas, las zanahorias y la cebolla.
  2. Cortar las remolachas en cuatro y ponerlas en una cacerola junto con la rama de apio, las zanahorias cortadas al medio y la cebolla entera, el agua, la sal y la pimienta. Cocinar hasta que las remolachas estén tiernas.
  3. Colar y reservar las remolachas.Volver el líquido a la cacerola. Agregar el azúcar y el jugo de limón. Calentar hasta que se disuelva el azúcar.
  4. Cortar las remolachas cocidas en fina juliana y esparcir sobre el caldo azucarado.
  5. Servir el borsht caliente o frío.
  6. Acompañar con la crema de leche apenas batida dispuesta en una jarrita.
  7. A estas alturas es necesario advertirles que se acaba rápido, ¡es demasiado rica!

La bobe cool

 

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Información del Autor

Silvia Kessler nació en Capital Federal y creció en Ramos Mejía en el seno de una familia judía. Siendo apenas una niña comenzó a desarrollar su pasión por la cocina. Silvia recibió sus primeras lecciones de su madre, en cuyos platos el amor era un ingrediente infaltable. Se recuerda observando atentamente cada paso en la preparación de los platos con los que sus bobes deleitaban a todos. La cocina era el corazón de la casa. Dirige "La Bobe Cool", un proyecto en el que se dedica a reinventar recetas típicas de la cocina judía en platos 100% vegetarianos, contemplando siempre el cuidado del medio ambiente. La espontaneidad y la inventiva son sus sellos culinarios.