Pipa: playas y delfines en el nordeste brasilero

pipa
Brasil tiene lugares exuberantes por doquier, pero Pipa es especial. Te contamos todo lo que necesitás saber para aprovechar este increíble destino.

Seguimos nuestro recorrido por Brasil, descubriendo diferentes playas de Rio Grande do Norte, nordeste Brasilero, que nos siguen sorprendiendo, no sólo por el color o la temperatura del agua, sino por los paisajes que las complementan. Nuestro paso por Pipa no nos dejó indiferentes. ¿Querés saber qué hacer en Pipa? Seguí leyendo y te damos toda la información que necesitás.

Dónde está Pipa

Es una pequeña ciudad, más bien podríamos hablar de un pueblo, que está a 80 km de Natal, la ciudad más cercana. Situada en el estado de Rio Grande do Norte, en el nordeste de Brasil, Pipa es considerada un pueblo imperdible si se está por la zona.

Cómo llegar a Pipa

Nosotros llegamos en bus, desde Joao Pessoa. Desde ahí salen 3 buses: uno por la mañana, otro al medio día y otro por la noche. Son unas 3 horas hasta Goianinha (el pasaje lo tenés que comprar hasta Natal, pero bajás antes).

Desde Goianinha podés hacer dedo, justo ahí, donde bajás del bus, está la intersección a Pipa. O bien, podés subir la avenida y cerca de la iglesia suelen estar estacionadas las Vans –camionetas- esperando a que se llenen para salir hacia Pipa. Las camionetas estaban a 4 reales, y te dejan en cualquier parte de la avenida principal  (la única del pueblo).

Pipa, primeras impresiones

Antes de ir a Pipa estuvimos en Joao Pessoa, el punto más oriental de las Américas. Tiene una linda orla, y nosotros tuvimos la suerte de hospedarnos en casa de unas chicas que nos hicieron sentir como en casa. Salimos con ellas por las noches, trabajamos, fuimos al punto más oriental y comimos como nunca. ¿Vale la pena ir hasta ahí? A nosotros nos valió la pena, pero para alguien que tenga poco tiempo nuestro consejo es pasar allí solo una noche: con eso tenés tiempo de ver más o menos todo lo que deberías.

Volviendo a Pipa. Pipa nos pareció un lugar muy preparado para recibir turistas de cualquier tipo. Tiene playas de morros y acantilados y colores hermosos salen de cada esquina. Si bien todo se concentra en una o dos calles, como mucho, podés encontrar un rincón en algunas de sus playas para relajarte y no pensar en nada. Una mezcla de hippie y turismo con poder adquisitivo, todo fluye. Unos venden, otros compran: tranquilo.

Los fines de semana pueden llegar a ser muy masificados, no nos queremos imaginar en temporada alta como debe ser. Nos dijeron que no nos podíamos perder el atardecer desde algún morro e ir a ver a los delfines (?).

Qué no te podés perder

Playas

En Pipa vas a encontrar playas geniales como estas:

Praia Do amor : Playa del amor. Se le dió ese nombre porque desde los acantilados se puede ver la forma de un corazón (eso dicen). Para llegar hasta allí poées ir por la costa con marea baja o por arriba, por los acantilados, cuyo sendero está totalmente señalizado.

Nosotros preferimos caminar siempre por la costa, pero esta vez tuvimos la oportunidad de hacer ambas caminatas y sin dudas las dos valen la pena.

Praia dos afogados: Playa que se encuentra entre la playa del amor y la del centro. Playa de paso para nosotros. Pero más tranquila que la del centro.

Praia céntrica: La del centro del pueblo. La más aglomerada. La que tiene más bares y restaurantes. La más cercana al centro turístico. Tiene aguas tranquilas y transparentes. Es genial ver como retrocede el agua cuando baja la marea.

Praia dos Golfinhos: Playa de los delfines. Sí señora, ¡delfines! Si hay algo que todo el mundo recuerda de Pipa es esta playa donde se puede nadar junto a los delfines que se acercan a la costa para comer. Dicen que es mejor ir en marea baja. Nosotros así lo hicimos a las 6 am y fue espectacular. ¿Que si nadamos con los delfines? Sí, nadamos. No los tocas, no te van a dar un beso, pero es tan impresionante verlos en su hábitat natural que emociona. Yo, Carol, que soy un poco asustadiza con algunas cosas y aún más si hay agua de por medio, tuve incluso miedo. Miedo de tonta, porque un delfín se acercó, a mi parecer muchísimo, que me asusté, pero a la vez fue una sensación mágica, hermosa… sólo por ese simple hecho volvería una y mil veces a Pipa.

Praia do Madeiro: playa serena, es la que está más al norte del pueblo, tiene muchas palmeras y es ideal para pasar una tarde tranquila.

Si tuviéramos que elegir, para nosotros las imperdibles son: Praia do amor y Praia dos Golfinhos. Si vas a Pipa no podés irte sin haber conocido estas playas.

El centro

El centro, el turístico son 2 calles como mucho. Tiene un estilo rústico y vas a encontrar a personas de todos los estilos: gente con un nivel adquisitivo alto, mochileros, turistas… Muchos argentinos e incluso muchos italianos.

Pasear a cualquier hora por el centro es tranquilo, la noche es movida sobre todo los fines de semana. Hay discotecas, restaurantes, bares… Es un pueblo muy bien enfocado para cualquier tipo de turismo.

Acantilados

Otra de las cosas maravillosas que tiene Pipa son los acantilados, hermosos para ver la puesta de sol. Se puede ir caminando tranquilamente desde el centro o tomar una camioneta para irse al pueblo de al lado, Tibau do sul,  para seguir con la misma panorámica pero con playas más extensas y piscinas naturales.

Duna

Sí, también podés ver dunas en este pequeño pueblo, bueno mejor dicho en los alrededores. Nosotros conseguimos llegar haciendo dedo a ‘Dunas’, un  pueblito cercano donde la carretera se inunda de arena, donde las dunas forman parte del paisaje.

Y ahí debajo de esas dunas, debajo del acantilado de colores amarillos, rojos y marrones es el lugar ideal para sumergirse en el mar, en otra playa que, al estar más alejada, no suele ser tan concurrida.

Pipa es un destino del nordeste brasilero imperdible para muchos argentinos, italianos y para los propios brasileros.

Un lugar para desconectar del cemento y conectarse con la naturaleza.

¡Ah! La mejor época para ir es en Marzo, cuando los turistas no abundan.

Participá de la Comunidad Ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Sé parte de la Comunidad Ahora, gratis!






Información del Autor

Juan y Carol son una pareja viajera. Se conocieron en Barcelona y desde entonces no paran de recorrer el mundo. Carol, técnica informática, nació en Ecuador pero vivió gran parte de su vida en Barcelona; en contraposición con Juan, argentino, que se licenció en Humanidades y Estudios Interculturales en Barcelona. Polos opuestos que unió el camino y el caminar. Ambos tienen una experiencia de unos 12 años de mochilas, que los llevó a conocer más de 35 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados. Todo ello con un presupuesto inferior a los 20 dólares diarios. Su sueño: viajar. Viajen con ellos. viajandoporunsuenyo.com