Cómo es viajar hospedándose en casas de familia

Paisaje urbano.
Lechu y Nico, creadores del blog de viajes Sin Rumbo y a Pedal, te cuentan cómo es viajar hospedándose en casas de familia. Vos, ¿te animarías a vivir la experiencia?

Banner

Cuando comenzamos a viajar ya conocíamos que existen organizaciones de viajeros por la cual uno puede ir viajando y hospedándose en casas de personas que ofrecen su hogar. Lo que no sabíamos –ni nos imaginábamos- era que el camino nos iba a cruzar con personas que nunca antes habían alojado a nadie, ni conocían este tipo de organización, y que nos abrieron las puertas de su casa ofreciéndonos todo.

En esta nota te contamos cómo funcionan estas organizaciones, cómo personas que no conocíamos nos invitaron a quedarnos en su casa, cómo es hospedarse en casas de otros y por qué elegimos esta forma de alojamiento. 

Vista desde una de las casas que nos hospedamos.
Vista desde una de las casas que nos hospedamos.

Organizaciones de viajeros

 Existen varias organizaciones de viajeros, las que nosotros utilizamos son Couchsurfing y Warmshower. La diferencia entre ellas es que ésta última es exclusiva para ciclistas, la primera es para todo tipo de viajero.

La idea de estas comunidades es conocer, compartir e interactuar con otros – locales o viajeros-. Funcionan a nivel mundial por medio de un sistema de perfiles y referencias.

Uno crea un perfil, completando con la mayor cantidad de datos posibles –personales-. Puede optar por hospedar u hospedarse –dependerá del momento, disponibilidad, etc.-. El sistema de referencias –que no se puede borrar- permite conocer qué dijeron otros viajeros de la persona, esto hace que sea bastante seguro. Para solicitar alojamiento hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Buscar la ciudad dónde desea hospedarse.
  2. Aparecerán todos los perfiles de las personas que ofrecen su casa.
  3. Leer cada perfil y elegir el/los que más se adapten a sus preferencias, gustos o necesidades. Por ej. Cuántas personas acepta alojar, si permite ingresar con mascotas o no, si la casa está ubicada en una zona céntrica o más retirada, si quien aloja vive con otras personas, gustos o preferencias, etc. Además es importante leer las referencias para ver qué dicen otras personas que ya conocieron y/o se alojaron en lo del posible huésped.
  4. Una vez elegido el/los perfiles que más se adaptan, escribir una solicitud de sofá: desde qué día a qué día busca hospedarse, cuántas personas son y una pequeña descripción: ej. Quién sos, por qué viajás a esa ciudad, qué querés conocer, por qué elegiste su perfil, etc.
  5. Quien recibe la solicitud la acepará o rechazará.
  6. Luego de hospedarte debés dejar una referencia comentando sobre tu huésped, los días en su casa, qué te gustó y qué no, etc. El dueño de casa hará lo mismo en tu perfil. Esto ayudará a otras personas a la hora de leer los perfiles.

La idea de estas organizaciones de viajeros no es sólo no pagar por alojamiento, sino más bien conocer gente del lugar, su forma de vida, costumbres, poder compartir momentos juntos, etc.  

Personas que no conocíamos nos hospedaron en su casa

Nos encanta conocer pequeños pueblitos.
Nos encanta conocer pequeños pueblitos.

“¿Van a dormir acá? Pero no, vénganse a casa, les acomodo el cuarto de mi hijo y se quedan ahí.” “Cuando pasen por Santiago nos escriben y se quedan unos días en casa, los llevo a conocer la ciudad, pasear…” “Estamos en temporada baja, tenemos varios departamentos vacíos, les presto este y quédense tranqui los días que quieran” “Tengo una casita que estoy cuidando pero no uso, ¿quieren quedarse unos días ahí?” “Si andan por Tandil nos escriben y se vienen a pasar unos días a casa” “Adentro no tengo lugar, pero pueden poner la carpa en el patio y por lo menos se bañan y cenan con nosotros” “Les escribo para ofrecerles que cuando pasen por mi ciudad se queden unos días junto a mi familia. Los viajeros siempre son bienvenidos!!!”.

Cuando comenzamos a viajar nunca imaginamos que íbamos a ser tan bienvenidos en casas de familias y mucho menos de personas que nunca antes habían alojado a alguien. Estas frases un poco increíbles pero ciertas fueron dichas por personas que no nos conocían – o sólo de una pequeña charla- y nos ofrecieron un lugar para quedarnos.

Hasta el momento fueron más las veces que dormimos en casas de familia que en camping o hostels. Pero para nosotros este tipo de hospedaje es mucho más que un techo, una ducha y un lugar para dormir. Nos encanta compartir charlas, almuerzos, paseos, simples momentos, enseñanzas y todo lo que vivimos con las personas que nos hospedan. Cuando paramos en casas de familia siempre terminamos sintiéndonos parte de ella.

Paisaje urbano
Paisaje urbano.

 Cómo es hospedarse en casas de otros

Cuando uno se hospeda en la casa de alguien es necesario, en primer lugar, conocerse –de a poco- con todos los integrantes que viven en el lugar. Para nosotros la mejor manera es charlando y mostrándonos tal cual somos –sin vueltas-. Siendo sinceros y abriéndonos por lo general recibimos lo mismo a cambio –todos tenemos tiempos diferentes-. Además creemos necesario adaptarnos a las costumbres de la casa –horarios, silencios, orden, limpieza, etc.- Colaboramos con los quehaceres domésticos –cocinar, lavar los platos, barrer, ordenar, etc.-. Siempre intentando no incomodar ni molestar a los dueños de casa. Cada familia es diferente, todas tienen costumbres o forma de vida distintas, pero nosotros generalmente nos adaptamos muy bien.

Si no nos sentimos cómodos no nos quedamos más de uno o dos días. Si somos bienvenidos y de a poco nos vamos sintiendo parte de la familia, nos cuesta muchísimo arrancar –nos hemos quedado hasta 20 días en una misma casa-. Se hace difícil seguir viaje cuando uno se encariña tanto. Muchos de nuestros actuales amigos surgieron de este tipo de encuentro.

Disfrutando el momento.
Disfrutando el momento.

Por qué elegimos esta forma de hospedarnos

Porque para nosotros es uno de los pilares de nuestra vida actual, de este viaje. Lo más lindo que nos ha regalado el camino es habernos cruzado con tantas personas que hicieron de nuestro viaje algo aún más lindo. Conocer la gente del lugar, sus costumbres, su forma de vida, todo lo que tienen para enseñarte, que te inviten a conocer su ciudad, es una de las cosas más lindas de vivir viajando.

Hay momento en los que queremos estar solos, tener un tiempo para nosotros, es ahí cuando elegimos quedarnos en camping u hostel. Está bueno poder intercalar un poco. Pero compartir con otras personas -especialmente la gente local- nos encanta y hoy en día no lo cambiamos por nada.-

Ma. Leticia Villalba

Fotografías | Nicolás Esteban González y Ma. Leticia Villalba. 

Sin Rumbo y a Pedal

Participá de la Comunidad Ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


5 Comentarios

Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Sé parte de la Comunidad Ahora, gratis!






Información del Autor

Lechu y Nico son una pareja viajera con el sueño de recorrer América Latina en bicicleta. Comenzaron su aventura en enero de 2015. Viajan despacio, conociendo pueblito a pueblito y sintiendo cada instante del camino. La esencia del viaje es crecer día a día aprendiendo del camino. Aman conocer nuevas personas y nutrirse de sus experiencias, cultura, forma de vida y de lo que cada una de ellas tiene para dar.