Sensibilidad al gluten y cómo evitar consumirlo

intolerancia al gluten
Cada vez son más las personas que sufren intolerancia al gluten ¿Qué síntomas presentan? ¿Qué alimentos presentan gluten en su composición? ¿Cómo cambiar la alimentación?

Por este motivo es por el que nos preguntamos: si toda la vida se ha comido gluten y a nadie le ocurría nada ¿Cómo puede ser que ahora  aparezcan personas a las que no les sienta bien?

El gluten es una proteína que, entre otras cosas, se utiliza para aglutinar los ingredientes de las comidas, en especial de las masas, ya que es así como se consigue esa consistencia tan elástica. Esto nos puede ayudar para hacernos un poco a la idea de la dificultad de digestión que puede producir. Las proteínas del gluten no se digieren correctamente, no se llegan a degradar del todo, se van acumulando, pueden llegar a  atravesar la pared intestinal y a través del torrente sanguíneo llegar a tejidos y órganos produciendo inflamaciones en el organismo.

A este hecho le tenemos que sumar que la gran mayoría de productos procesados que ingerimos llevan gluten, ya no sólo los propios cereales que lo tienen, como por ejemplo el trigo o el centeno. Como se aprovecha para otorgar esa consistencia elástica a los alimentos, nos lo  podemos encontrar también en salchichas, quesos, chocolates, pastillas de caldo, helados, pastas, carnes… es decir, en todas partes.

Personas con problemas digestivos, con dolores de cabeza, con casos de acné, menstruaciones dolorosas, falta continua de energía, dolores crónicos… han obtenido muchas mejorías al dejar de consumir gluten, yo entre ellas.

Si consumiéramos gluten en pocas cantidades seguramente no ocurriría nada, pero al estar introduciéndolo continuamente -y además en altas dosis- al final lo que conseguimos es saturar a nuestro cuerpo: dejar de eliminarlo y empezar a acumularlo. Momento en el cual nuestro sistema de defensas lo siente como perjudicial y se activa para luchar contra él. Es a partir de ese momento cuando comenzamos a tener sensibilidad al gluten, y una vez que se desarrolla…ya no hay marcha atrás.

Personas con problemas digestivos, con dolores de cabeza, con casos de acné, menstruaciones dolorosas, falta continua de energía, dolores crónicos… han obtenido muchas mejorías al dejar de consumir gluten, yo entre ellas.

Esto no quiere decir que ya no puedas tomar nada con gluten, a no ser que seas celíaco claro, pero sí que te convendría ir probando otros cereales que no lo tengan e intentar reducir el consumo del mismo. Si tenés algún tipo de afección para la que no encontrás ninguna solución, podés estar una temporada sin tomarlo y comprobar cómo te sentís después.

Para ayudarles les dejo una lista con cereales que tienen gluten, los que no lo tienen, y los que aún teniéndolo se digieren mejor que el trigo.

Cereales con  gluten:

  • Trigo: Es el más extendido y el más manipulado también desde el punto de vista agrícola. La gran mayoría de panes, fideos y pastas se elaboran con trigo, y el famoso seitán o carne vegetal no es otra cosa que un conglomerado de gluten, por lo que tiene un escaso valor nutricional.
  • Centeno: Contiene menos gluten que el trigo. Si se toma en forma de copos es recomendable cocinarlos antes, se puede tomar  también en forma de germinado para que así se digieran mejor y si se consume en pan es muy importante que sea de levadura madre.
  • Cebada: Tiene un gran poder remineralizante, para beneficiarnos de todas sus propiedades. Lo que podemos hacer es germinar el grano y utilizar ese germinado en nuestras comidas o jugos.
  • Avena: Es el que menos cantidad de gluten tiene, por ello tiene una mejor digestión. Es muy nutritiva, rica en aminoácidos, fortalece los huesos y los músculos y ayuda a reducir el colesterol.

Cereales que  no tienen gluten:

  • Arroz: El arroz es el cereal más equilibrado de todos y tiene un efecto muy positivo sobre el aparato digestivo, sobre todo en el intestino grueso. Es muy importante que sea siempre integral, ya que al arroz blanco le han eliminado el salvado y el germen: las partes donde se encuentran las mayoría de minerales y vitaminas.
  • Maiz: Hay que tener cuidado con el maíz ya que el que consumimos normalmente es de origen transgénico.
  • Mijo: Es el cereal que más ayuda al metabolismo. El altamente energizante y remineralizante, además de que alcaliniza el organismo. Resulta muy efectivo para tratar las cándidas, los problemas estomacales y la diabetes. Yo últimamente lo tomo en el desayuno, lo venden en algunos sitios como mijo inflado y es mi sustituto de los cereales.
  • Amaranto: Es un alimento con gran cantidad de proteína, vitamina C, fibra y contiene el doble del calcio que la leche. Es muy energizante.
  • Quinoa: Es un pseudocereal , tiene un gran contenido nutricional, posee todos los amionácidos esenciales, además de hierro y calcio. Fortalece todo el cuerpo y resulta muy nutritiva.  Si te encontrás bajo de energía probá preparándote un plato de quinoa, mijo y amaranto con verduras.
  • Trigo Sarraceno:  Aunque se llame trigo, realmente no lo es En algunos sitios también se le conoce como alforfón. Es también alcalinizante, tonifica los riñones y ayuda a aliviar el cansancio.
  • Teff: Es muy digestivo, ayuda a controlar la diabetes, tiene una gran cantidad de fibra, cuenta con una proteína de alta calidad y con grandes cantidades de calcio.

Cereales con gluten pero que producen menos sensibilidad:

  • Espelta: Contiene una alta proporción en agua y fibra, por ello la hace muy digestiva. Las personas con alergia al trigo con frecuencia no reacciona a la espelta. Es un cereal muy fuerte, con lo cual normalmente no se le fumiga, lo que lo hace más ecológico. Es muy útil en problemas de estreñimiento, gastritis, diarreas, colitis y otros problemas intestinales.
  • Kamut: Se ha comprobado que es mucho menos alergénico que el trigo normal. Es muy rico en fibra, proteínas, grasas no saturadas y minerales y vitaminas.  Se lo puede encontrar preparado para consumir en forma de tallarines, fideos, macarrones, en tiendas ecológicas y herbolarios.
  • Bulgur: Es trigo hervido, secado y partido, aunque se suele recomendar por ser más digestivo que el trigo, yo no lo recomiendo ya que es un trigo procesado en que el que se le quita normalmente la envoltura  para que dure más y por ello tiene menos nutrientes.

Es muy importante que, en el consumo de todos los cereales, nos aseguremos de que no se trate de cereales a los que se le haya quitado la cáscara o el germen (refinados) porque entonces será cuando se pierdan todas las propiedades nutritivas del cereal y pasa a ser un alimento muerto.

Macarrones de arroz,  espaguetis de alga espirulina o de quinoa, cuscús de amaranto, pan de espelta y también de  trigo sarraceno…. Cada vez existe un mercado más amplio de productos, solamente hay que salir de nuestro supermercado  habitual e investigar en otras tiendas o tipos de comercios en los que, además de promover el autoempleo, se cree en otro tipo de alimentación, una alimentación que en lugar de ser la causa de nuestra enfermedad sea la base de nuestra salud.

Para cualquier duda o pregunta no dudes en consultarme, a través de los comentarios o a mi correo personal: [email protected]gmail.com

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Información del Autor

Laura Duarte es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Zaragoza. Durante casi 10 años se dedicó al mundo de las finanzas, hasta que se dió cuenta de que no se encontraba en el camino correcto. Tras abandonar su antiguo empleo, comienza a formarse en lo que realmente le apasiona: técnicas para alcanzar de forma natural el estado de salud. Actualmente es Técnico Naturópata, con formación en Trofología, Herbología, Agentes Naturales de la Salud, Kinesiología, Auriculopuntura y Flores de Bach. También se formó como Terapeuta en Ayurveda, especializada en la alimentación, Masaje Terapeútico Abhyangam y Marmaterapia. Es además Terapeuta Profesional de Reiki y ha realizado cursos sobre Inteligencia Emocional y Mindfulness. En formación continua, asegura que su aprendizaje no terminará nunca: “una vez que encuentras el camino, no lo quieres terminar”.