Respeto en el parto es respeto a la Vida

Sin dudas el momento del parto queda grabado a fuego en la memoria y corazón de las mujeres. Ese instante, por muchos motivos único, en el que la vida que se gestó durante nueve meses en el cálido interior, asoma al mundo.

Las mujeres, una vez más, se han hecho oír. En Argentina, hace pocos días, se aprobó la ley de parto respetado. Una ley que contempla las necesidades físicas, emocionales y psicológicas de la mamá y de la persona que está por llegar. Una ley profundamente humana.

Conversamos con Adriana Casas, quien es Licenciada en Obstetricia (comúnmente llamada partera) y vive en San Carlos de Bariloche hace más de 22 años. Ella se encarga de recibir a los bebés de muchísimas mujeres, día tras día. Se la percibe portadora de una gran sensibilidad, que pone claramente de manifiesto cuando nos comenta, casi al pasar, que tuvo mucha suerte en su vida: “encontré que no sé hacer otra cosa mejor y le dedico mi vida a este maravilloso trabajo.”

Después de todos estos años de experiencia, ¿qué sentís que necesita una mujer en el momento del parto?

El parto es un momento muy fuerte, es una especie de bisagra en la vida de las mujeres. La vida adquiere otro sentido a partir de tener un hijo. La mujer necesita, por un lado, estar convencida de que va a poder dar a luz al bebé, tener la certeza de que ella está preparada para eso. Por otro lado, es importante contar con un entorno favorable. Es fundamental que la mamá se sienta cuidada, contenida emocionalmente y bien tratada. La contención emocional es lo más importante que necesita la mamá en el momento del parto.

¿Cómo es el papel del hombre durante el embarazo y el parto?

Parir y criar un hijo no es solamente una tarea femenina; hoy el hombre tiene un papel fundamental. En los últimos años se produjo un cambio notorio en el mundo masculino respecto al embarazo, el parto y la crianza de los hijos. Hace 22 años que estoy trabajando en Bariloche, y cuando llegué solo unas pocas mujeres hacían el curso de pre-parto. Hace aproximadamente 10 años todos los papás asisten. Hoy en día los padres saben lo que las mujeres van a atravesar, les gusta acompañarlas y sentirse útiles. Hoy en día el hombre, tanto en el parto como en la lactancia y en la crianza de los hijos, tiene un papel fundamental. Por su parte, la mujer tiene esa conexión afectiva que tanto necesita en el parto, un momento muy vulnerable.

¿Que sentís al recibir vida?

No puedo dejar de agradecer el hecho de estar presente en el momento más importante de la vida de las personas. Realmente es imposible “acostumbrarte” a este trabajo; cada experiencia es única, cada mamá es diferente, cada historia es especial y uno se compromete con la historia de cada paciente. No puedo dejar de emocionarme al ver a una pareja que llega al sanatorio con toda la ilusión, las expectativas y también los temores, que en un par de horas están con su hijo en brazos, llorando de emoción y de miedo. No te podés acostumbrar a eso. Todos los días es una sorpresa. No dejo de asombrarme de la fuerza de la naturaleza.

¿Qué consejos les darías a las mujeres que están esperando un bebé para que tengan en cuenta en el momento del parto?

Como madres tenemos la responsabilidad de controlarnos durante el embarazo, conectarnos con el equipo médico e informarnos sobre lo que nos ocurre en el embarazo, el parto y la lactancia.

Es muy importante expresar los deseos que tenemos para el momento del parto. Que le digas a tu partera cómo querés el parto: “me gustaría poner música”, “que mi marido corte el cordón”, “me gustaría sacar fotos”, lo que vos quieras. Esos deseos deben ser escuchados.

Y después entregarse a lo que suceda, sumergirse en la experiencia y tener claro que la naturaleza siempre gana.

La respiración, el estar contenida desde lo emocional y contar con un buen equipo médico es el secreto para tener un buen parto.

Parto respetado

“Hay una idea errada”, nos dice Adriana, “aquella que dice que un parto humanizado no se puede dar en un sanatorio. El día del nacimiento de un hijo es el día más importante de una pareja. Yo quiero que la pasen bien, que sea un día especial, más allá del dolor, que es algo que va a estar. Es imposible que uno deshumanice un parto. Es cierto que años atrás los partos eran más intervenidos y había más procedimientos de rutina. Pero eso es algo que ha cambiado.”

La Ley de Parto Humanizado Nº 25.929, promueve que se respete a la familia en sus particularidades -raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.
La madre tiene derecho:

  • A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones acerca de las distintas alternativas, si es que existen.
  • A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
  • A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
  • A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
  • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.
  • A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto.
  • A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
  • A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
  • A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.

Toda persona recién nacida tiene derecho:

  • A ser tratada en forma respetuosa y digna.
  • A su inequívoca identificación.
  • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.
  • A la internación conjunta con su madre en sala.
  • A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.

El padre y la madre de la persona recién nacida en situación de riesgo tienen los siguientes derechos:

  • A recibir información comprensible, suficiente y continuada, en un ambiente adecuado, sobre el proceso o evolución de la salud de su hijo o hija, incluyendo diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
  • A tener acceso continuado a su hijo o hija mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.
  • A un consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice al niño o niña.
  • A que se facilite la lactancia materna de la persona recién nacida.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados especiales del niño o niña.

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