¿Qué es el Samadhi?

PH | Viri Bovo
Se dice que es el objetivo final de la práctica del Yoga. Pero, ¿en qué consiste exactamente y cómo llegar a él?

María Fernández Silveyra nos acerca las enseñanzas tradicionales de filosofía yóguica que recibió en su último viaje a India. Aquí nos habla de las enseñanzas que recibió sobre el verdadero significado del Samadhi.


Ese día hablamos con el Dr. Nagaraj de la «experiencia espiritual».

Supuestamente, todos los que practicamos Yoga, lo hacemos para poder sentarnos en la postura del loto, lograr un estado de meditación profunda y entrar en Samadhi, removiendo de raíz los ‘yuyos’ de las impresiones mentales – samskaras -. Estos samskaras son la fuente que crea la realidad que perciben los sentidos.

Sabemos que el fin último del Yoga es la auténtica liberación de la forma, de la rueda de los ciclos de renacimiento; pero ¿cómo arribamos a ese destino? Limpiando el proyector, por algo hay que empezar. Limpiando los vidrios de la mente para poder percibir sin distorsión alguna, desde la ‘no separación’ entre lo que consideramos el afuera y lo que creemos que es el adentro.

Hablamos antes del samadhi, el destino final del camino del Yoga. Pero ¿qué es? ¿Cómo hacemos para llevar la mente hasta este lugar? ¿Es una relajación profunda? ¿Alguna de las experiencias que tuvimos pudieron haber sido de Samadhi?

«Savasana, la postura que nos invita a relajarnos por completo, es un asana como cualquier otra. Se trata solamente de un sueño profundo, de un buen sueño hipnótico. Durante un sueño hipnótico uno puede tomar consciencia de los propios Samskaras o, incluso recordar vidas pasadas. Pero esa información por sí misma no es Samadhi. No se espera que nadie entre en Samadhi durante savasana, ¡porque no puede ser nunca Samadhi!”

Aparentemente, en la experiencia del Samadhi el estado de desapego y desidentificación es tal que produce transformaciones radicales en un ser humano, cambios estructurales de raíz. Uno no sale de Samadhi siendo la misma persona. La meditación es una práctica totalmente activa y consciente, y no tiene nada que ver con relajarse, nos repetía. Son cosas distintas.

En la experiencia del Samadhi el estado de desapego y desidentificación es tal que produce transformaciones radicales en un ser humano, cambios estructurales de raíz.

«En el estado de sueño hipnótico no podemos trabajar en el nivel de quemar los samskaras, porque en cuanto salís del sueño hipnótico y volvés a tu vida normal y volvés a crear la misma realidad.”

Cabría preguntarse, entonces, para qué hacemos savasana, por qué buscamos relajarnos. Hay herramientas que nos sirven para llevar desequilibrios a niveles normales, nos decía el Dr. Nagaraj. Para empezar a profundizar en alguna práctica espiritual el primer paso es ese: buscar un cierto equilibrio interno desde el cual empezar a trabajar, con consciencia, sobre el refinamiento de la mente… que sería un poco como dejar de creer en todo lo que pensamos y empezar a buscar al observador. Adentro. Se trata de ser capaces de desarrollar la presencia durante la práctica. Hallar ese espacio interior desde el que podemos ver TODO lo que pasa alrededor mientras la sensación es la de que no está pasando absolutamente nada. Nos quedamos quietos y nos sentamos a observar. Así de simple.

«Para remover el enojo por ejemplo, o los celos, o la ira, o la ansiedad, o lo que sea que cada uno necesite remover, hay que trabajar sobre los propios enemigos. El primer paso es debilitarlos a través del reconocimiento y la auto-observación constantes. Y el segundo paso es removerlos, a través de Samadhi. De otra manera, no pueden ser removidos.»

Él nos decía que el propósito de las prácticas espirituales es remover y no reducir o relajarse. “No es solo hacernos normales, no es ese el propósito de la práctica de Yoga en todos sus aspectos. Hay mucho más. Un estado de sueño profundo es también una actividad, por eso no lo confundan con un estado de total quietud. No se conformen con eso. No es esto lo que produce una transformación en la mente. Sigan investigando. Profundicen. Uno jamás podría roncar en Samadhi, porque es un estado totalmente sáttvico. Un sueño profundo es tamásico, por eso uno ronca a veces en savasana. Son dos cosas totalmente diferentes.»

¿Entonces qué estamos buscando a través de la práctica de Yoga?

«Estamos aprendiendo a arreglar la mente, eso es lo que estamos buscando. Cuando la mente se aquieta y se hace más silenciosa, la naturaleza sáttvica y sus cualidades (visión y lucidez) se empiezan a manifestar como consecuencia directa. Estas cualidades empiezan a prevalecer en todos los aspectos de la vida del practicante y, con el tiempo, transforman incluso el entendimiento y la relación que tiene con su propia práctica. Finalmente, cuando la cualidad satvica se hace prominente, la inclinación a cultivar sabiduría se manifiesta de forma automática.»

Cuando la mente se aquieta y se hace más silenciosa, la claridad y lucidez se empiezan a manifestar como una consecuencia directa.

Es solo a través de la convicción que viene de la experiencia directa que uno puede empezar a discernir qué es qué. Si nuestra sabiduría se basa en acumular conceptos y teorías, pero carece de experiencia práctica, inevitablemente nos empezamos a confundir. Es como construir un edificio arriba del agua: es solo cuestión de tiempo para que se caiga. Una teoría se refuta con una teoría mejor, pero una convicción práctica es indestructible.

Son años y años y años de práctica a veces que se necesitan para comprender una sola pequeña cosa ínfima. Los cambios en la vida, me estoy dando cuenta, son extremadamente lentos y graduales e individuales, porque la mente es la cosa más sensible del Universo, en cuanto perdemos un poco de presencia ya está en el centro del escenario haciendo lo que se le da la gana.

Solo a través de la convicción que viene de la experiencia directa uno puede empezar a discernir qué es qué. Una teoría se refuta con una teoría mejor, pero una convicción práctica es indestructible.

Es muy fino el trabajo que se hace en Yoga cuando nos tomamos nuestra práctica con respeto y seriedad: estamos haciendo mucho más que doblar el cuerpo y crear un estilo de vida sano. Estamos buscando Libertad. Auténtica, verdadera y profunda Libertad. Esa que nos libera del agotador «YO».

«Los resultados de las prácticas espirituales se miden en el nivel de desapego del practicante. Eso es lo que hay que observar para saber si un maestro es un buen maestro o si nosotros como practicantes estamos progresando. Pero necesitamos entender qué quiere decir desapego, porque es otro concepto que genera mucha confusión… Lo dejamos para la próxima.»

Hoy pido porque haya paz y porque todos los seres, de todos los planos, seamos felices.

Gracias.

María Fernández Silveyra

«Whatever purifies you is the right path.» («Lo que sea que te purifique es el camino correcto»)

~ Rumi ~

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Información del Autor

Mery adora viajar. Después de haberse recibido de Economista y haber cumplido con las “normas sociales” un buen día decidió salir a explorar el mundo en búsqueda de respuestas, lo que la llevó, inevitablemente, a la India, cuna de todo conocimiento. En estos años tuvo experiencias que transformaron para siempre su forma de percibir la vida. Además de escribir y practicar Yoga, trata de sembrar consciencia compartiendo sus experiencias en todo lo que sea aprender a usar al cuerpo como vehículo para llegar al alma. Sujeta al eterno cambio, Mery simplemente disfruta de hacer camino al andar y de compartir su perspectiva.