El Péndulo, reflexión para un comienzo.

Diciembre, y un poco noviembre, siempre trae una vorágine colectiva, finales de periodos, cierres de ciclos y entregas de diplomas, actos y encuentros de fin de año lectivo, balances laborales, emocionales, estrés, correr, llegar. ¿Y cómo termina este baile? Soltando amarras. Mesas navideñas, comilona de fin de año, “me la doy con todo”. ¿Y después? La resaca, el hígado inflamado, el estomago dolorido, la sensación de vacío del 26/27 de diciembre, el 28 ya estamos organizando la otra suelta de amarras: fin de año. Por eso, hoy, que estamos en ese día clave, donde podemos observarnos en presente, y decidir nuestros actos, frenemos un momento y preguntémonos:

¿Por qué estrés, correr, llegar? ¿Por qué la necesidad de satisfacer el descontrol, la aflojada del cinturón? ¿Por qué la abundancia que después nos trae malestar y vacío? Mesas llenas de proteínas y carbohidratos, sumados al alcohol, completan un combo feroz para nuestro cuerpo. La pregunta verdadera es: ¿quiero hacer esto conmigo mismo, quiero castigarme por sentirme insatisfecho en algún punto o también puede ser que simplemente sigo la corriente de lo que se hace? En los dos casos, me estoy maltratando.

Los excesos muchas veces los contrarrestamos con excesos. Trabajo toda la semana en un ritmo alocado, me acuesto el viernes y salgo de la cama el domingo por la tarde. Cuanto más fuerte es la pelea con mi pareja, más intensa la reconciliación. Cuanta más presión haya sentido durante el año, más soltar amarras habrá en las fiestas.

Siempre tendemos al equilibrio, como un péndulo. Ese péndulo siempre esta marcando nuestro ritmo interno y siempre pendula de acuerdo a nuestros actos para mantener el equilibrio. Según las leyes naturales, toda energía hace un movimiento pendular entre contrarios, el día que se convierte en la noche y la noche en día, por ejemplo. En un par de contrarios, una cara no es mi mejor ni peor que la otra, sólo radicalmente diferente. La filosofía china se fundamenta en un sistema de tratar los contrarios, la teoría del yin y yang, básicamente una clasificación de categorías opuestas. El concepto original chino de la formación del universo se basa en la división de la sustancia en una parte “más liviana” y una parte “más pesada”.

El Uno Primero se dividió en dos fuerzas contrarias que finalmente han de volver a juntarse.

Existen muchas sumas que dan 10= 1+9, 2+8, 3+7, 4+6, 5+5.

Cuando hemos tenido un año 5, observando nuestro andar, tomando decisiones conscientes, haciendo lo que sentimos correcto, haciéndonos cargo de nuestra vida sin culpar a otros, nuestras fiestas serán un 5, ya que el equilibrio se mantiene allí. Nuestro soltar amaras no nos llevará al medio del océano, nos quedaremos en el mismo lugar, donde los días subsiguientes nos seguiremos sintiendo en un 5.

Ahora, si nuestro año a estado en un 1, haciendo todo lo que nos han dicho, respetando las reglas, cumpliendo con lo que debemos, no haciendo caso a nuestro sentir, contrayendo todos nuestros deseos, nuestra imaginación, nuestra voluntad, llegaremos a las fiestas y nuestras amarras irán tan lejos como un 9 nos pueda llevar y así estar en equilibro.

Lo mismo sucede si nuestro año es tan intenso como el movimiento que surge de un ritmo 8, corriendo de acá para allá, resolviendo, respondiendo, agotador, al llegar el fin de año, sólo queremos estar en “paz”, no hacer nada, dejarse llevar, pasarla solo, estar en un 2.

Cuando podemos mirarnos en el espejo, aceptar donde hemos estado durante el año, podremos entender nuestros mecanismos frente a las fiestas. Habiendo equilibrado en Navidad el péndulo, les propongo observarse, tomar el mando y evaluar con total libertad cómo fue la fiesta del 31 y cómo lo serán las futuras.

 

            Qué tengan un 2018 al mando de su péndulo!

 

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1 Comentario

  • ¡Qué difícil es salirse de lo estipulado!
    Es como que para “compartir” con el otro, tenemos que acceder a ciertos rituales o convenciones… sino nos quedamos afuera…

    Gracias por la reflexión

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Información del Autor

Margarita Nudemberg Chef especializada en Alimentación Armónica y Consumo Responsable. Coach en Cambio de Hábitos. Integrante de SlowFood. Desde 2001, profundiza como chef en diversas filosofías culinarias: macrobiótica, veganismo, alimentación viva, agroecológica, sin gluten. Hace 9 años, guía cursos y retiros en Argentina, Uruguay y Brasil. Centra su trabajo en incentivar la experimentación, devolviendo a cada uno el poder de recuperar la salud y la alegría por medio del cambio de perspectiva. La Cocina Armónica es una herramienta puente y parte de la solución a una Consciencia Plena. Plenos de salud física, mental, emocional y espiritual, responsables de nuestro camino personal. ArteSana de Cocina – Escuela de Alimentación Armónica y Consumo Responsable . [email protected] // Whatsapp +54 9 294 4966743