Huerta en casa, primeros pasos

Cada vez somos más los que nos animamos a experimentar en el cultivo de nuestros propios alimentos. Las huertas domiciliarias día tras día van tomando más presencia y solidez.

¡Los motivos para hacerlo son muchísimos!:

  • La gran extensión de monocultivos arrasa con la biodiversidad y las consecuencias ya están a la vista: inundaciones, sequías y suelos devastados.
  • La utilización excesiva de nutrientes nitrogenados es un importante factor en la contaminación del agua ya que rompe el delicado equilibrio hídrico.
  • Los pesticidas y agroquímicos utilizados corrientemente en la agricultura son nocivos para la salud.
  • Tener una huerta propia te asegura alimentos de calidad, libres de agroquímicos y conservantes, recién cosechados y por lo tanto más nutritivos y sabrosos. Podes acceder a verduras y hortalizas de temporada y otras más exóticas que no se comercializan normalmente.
  • Estar en contacto directo con la naturaleza, aprender sus ciclos y su lenguaje. Trabajar en tu huerta, en silencio, al aire libre es, sin lugar a dudas, una experiencia meditativa.
  • Aportás tu granito de arena para la ecología, generarás menos residuos.
  • El cuidado de la huerta es una excelente actividad para  y un aprendizaje de valor, en muchos sentidos, para los más pequeños.

¿Ya te convenciste?DSC_0007

Si estás con ganas de armar una huerta en tu casa, antes de empezar analizá los tres factores básicos para que funcione:

1) Ubicación: tené en cuenta que la huerta necesita mucho sol. Cuantas más horas de luz tengas, mejor madurarán las verduras. Recordá dejar espacio suficiente para poder desplazarte, regar, trabajar la tierra, etc. Si vivís en lugares fríos, un invernadero es una opción excelente.

2) Abonos y enmiendas orgánicos: enriquecer la tierra es vital para las plantas, especialmente en suelos volcánicos como en la Patagonia. Con una buena dosis de compost de lombriz vas a notar la diferencia. También los estiércoles de oveja, caballo, gallina, u otros, son abonos ideales para aportar nutrientes y materia orgánica al suelo.

3) Riego: es importante pensar en el riego de nuestras plantas, ya que van a necesitar agua en todas las etapas del crecimiento. Asegurate de tener una toma de agua cerca de tu huerta.

 

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Información del Autor

Músico profesional, actualmente dedicado a guiar a otros seres humanos en el aprendizaje musical a través del piano. Aficionado a la astronomía y al estudio y cuidado de las plantas.