¿Dónde hallar al verdadero conocimiento?

verdadero conocimiento

Vamos a conferencias, talleres, escuchamos charlas y  leemos muchos libros. Todo eso está bien. Pero ¿Dónde se encuentra al verdadero conocimiento?


“Cualquier proceso de aprendizaje, de lo que sea, empieza por un delirio verbal. Usamos el lenguaje como herramienta para entender alguna cosa, pero después necesitamos conectar el lenguaje con el objeto, y finalmente con la experiencia en sí. Solo con el lenguaje no hacemos nada.”

A menos que la palabra, el objeto y la experiencia se combinen, nos decía el Dr. Nagaraj, nunca vamos a poder entender nada realmente.

No es en el conocimiento donde está el poder, sino en la comprensión y en la asimilación del conocimiento, y en la puesta en práctica. Se necesita una cuota de esfuerzo para abrir la mente: expandir las fronteras de la percepción de la realidad implica sumergirse en lo desconocido. Total. Sin paciencia y confianza (o fe) difícilmente lleguemos muy lejos en estos caminos mas abstractos.

Sin olvidarnos de que todo tiene su momento bajo el cielo, la flor florece según las leyes de su Naturaleza y no de la mente. Es importante que aprendamos a distinguir entre lo que podemos controlar, que depende de nuestra voluntad, y lo que no, que depende de la Geometría Sagrada del Universo.

A menos que la palabra, el objeto y la experiencia se combinen nunca vamos a poder entender nada realmente.

“Por eso, cualquier cosa que describamos acá, cualquier cosa de la que hablemos cuando estudiamos los Yoga Sutras o cualquier cosa que estudien en la vida, es solo un delirio verbal. No crean que saben lo que es Samadhi o la iluminación o algo solamente porque escucharon de lo que se trata. No crean que saben ni repitan nada en la vida que no hayan experimentado directamente. No se queden con el delirio verbal únicamente, porque es solo un medio para llegar a la experiencia. Es una idea, nada mas. Y una idea es solo el principio.”

‘Tengan cuidado con el doble filo, que el colchón del ego es un lugar muy cómodo para pasar el rato’, era el mensaje mas o menos, traído al lenguaje criollo.

Uno se hecha ahí, a hablar de todo lo que sabe, pero no hace nada. Y es ahí en donde por lo general ‘fallamos’. Si no hay acción, si no podemos concretar en la materia y en la calidad de nuestros vínculos nuestro ‘trabajo espiritual’, es porque hay algo que, quizás, es necesario rever.

Es importante que aprendamos a distinguir entre lo que podemos controlar, que depende de nuestra voluntad, y lo que no, que depende de la Geometría Sagrada del Universo.

“Cuando se logra la experiencia, de lo que sea, cuando el delirio verbal desaparece, solo queda la experiencia, que no puede ser refutada, porque la experiencia no es una hipótesis y por eso no tiene palabras. La experiencia es.”

La experiencia se siente no se piensa. Son otras partes del cuerpo y del ser las que despiertan cuando se tiene la experiencia del conocimiento. No importa cuanta teoría acumulemos acerca de las cosas, de los chakras y de las propiedades de los alimentos o las técnicas de meditación si después no damos el siguiente paso, que es ir mas allá del miedo y de todas las resistencias que los cambios generan, y lo experimentamos. Lo practicamos.

La experiencia no puede ser refutada. La experiencia es.

Mas vale agarrar una sola cosa, por mas pequeña e insignificante que pueda parecer, y practicarla un millón y medio de veces, que agarrar cincuenta millones y guardarlas en el archivo de la mente que siempre confunde al saber con creer.

“Una vez que llegamos a estos caminos, que abrimos los ojos y nos damos cuenta de algunas cosas, tenemos una responsabilidad grande, una obligación. Ya no hay vuelta atrás.”

Estas personas que transmitieron todos estos conocimientos no pidieron nada a cambio. Lo hicieron, y punto.
¿Y cuál es la manera que tenemos de devolver todo esto que recibimos? PRACTICÁNDOLO.

Esta es nuestra única responsabilidad: llevar las enseñanzas a la práctica y transmitir a través del ejemplo.
Si admirás a alguien no lo idolatres, IMITALO.
¿Y qué quiere decir practicar? Cualquier cosa que hayas aprendido, practicala.
A menos que practiquemos, no somos honestos.

El propósito de los Yoga Sutras es llevarnos hacia la meditación. ¿Y cómo practicamos la meditación? a través de la practica del desapego. Pero a menos que trabajemos activamente sobre los enemigos de la mente primero, que aceptemos y asumamos nuestra sombra como propia, no vamos a poder meditar nunca.

Por eso siempre les digo: primero lo primero. ¡Identifiquen y trabajen para reducir sus propios enemigos internos! ¿Cómo? A través de la observación consciente constante. De mirar lo que sentimos.

Todas las acciones, en cada momento, tienen que estar guiadas por esto. ‘¿Por qué hice esto? ¿Cómo me siento?’ No para saber si es bueno o malo: acá eso no importa. Estamos tratando de comprender nuestro funcionamiento, no de juzgarlo. De llevar luz al inconsciente para dejar de funcionar automáticamente, reaccionando siempre a los impulsos de la mente.

Esto es práctica. Este es el principio.
Nunca vamos a meditar si no practicamos estas cosas primero: no cometan el error de creer que porque se sientan con los ojos cerrados en silencio están meditando. No hay paz ahí. La paz se construye y se trabaja. Es en el día a día que tenemos que trabajar sobre nuestros enemigos, en todas las áreas de la vida, solo entonces podemos considerar que estamos practicando.

Solo practicar posturas, eso no es Yoga.
Solo practicar los Yamas y Niyamas, eso no es Yoga.
Practicamos asanas para flexibilizar el cuerpo y fortalecer el sentido de desapego para después poder meditar con mas profundidad, pero esto es solo una cosa más.
Cada una de nuestras acciones debería de estar orientada a la práctica de desapego y purificación de la mente.
Solo entonces podemos decir que somos practicantes.”

De la vida misma.
Aprovechando al máximo la maravillosa oportunidad de esta existencia transitoria.
Por ahí va el Yoga, creo yo.

Hoy pido porque haya paz y porque todos los seres, de todos los planos, seamos felices.
Gracias.

 Si dices solo una oración durante el día, que sea ‘Gracias’
~ Rumi ~


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Información del Autor

Mery adora viajar. Después de haberse recibido de Economista y haber cumplido con las “normas sociales” un buen día decidió salir a explorar el mundo en búsqueda de respuestas, lo que la llevó, inevitablemente, a la India, cuna de todo conocimiento. En estos años tuvo experiencias que transformaron para siempre su forma de percibir la vida. Además de escribir y practicar Yoga, trata de sembrar consciencia compartiendo sus experiencias en todo lo que sea aprender a usar al cuerpo como vehículo para llegar al alma. Sujeta al eterno cambio, Mery simplemente disfruta de hacer camino al andar y de compartir su perspectiva.