Desintoxicarse: Ley de Hering y las crisis curativas

ley de hering
Uno de los principios en los que se basa la Naturopatía es aquel que dice que las enfermedades son consecuencia de la acumulación de toxemia en el organismo.

“La mejora y la curación se producen de adentro hacia afuera. Los síntomas desaparecen desde arriba hacia abajo. Las molestias van desde un órgano importante a otro menos importante. Los síntomas desaparecen en el orden inverso a su aparición”. 

Uno de los principios en los que se basa la Naturopatía es aquel que dice que las enfermedades son consecuencia de la acumulación de toxemia en el organismo, entendiendo como toxemia como todo aquello  que nuestro cuerpo no ha sido capaz de asimilar, procesar y eliminar: ya sean tóxicos, emociones o resultados de nuestros procesos metabólicos.

Esa acumulación de toxemia es la que hace que la fuerza curativa que tiene nuestro propio cuerpo, lo que se llama energía vital, vaya disminuyendo, produciendo así que las respuestas del cuerpo para restaurar su equilibrio y funciones sean cada vez más débiles, apareciendo así las enfermedades y sus manifestaciones en forma de síntoma.

“Existe en el organismo una fuerza curativa natural o fuerza vital que puede vencer en las personas casi sanas sin necesidad de ayuda, es así como se producen las crisis agudas con las cuales el organismo procura expulsar las impurezas que perjudican su normal funcionamiento” (Arnold Rikli)

Cuando acompañamos al cuerpo y ayudamos a esa fuerza vital para que pueda efectuar su proceso de eliminación de toxemia es cuando se producen las crisis conocidas como curativas. Estas crisis curativas o higiocrisis, como se conocen en Naturopatía, no son otra cosa que nuestro cuerpo removiendo su interior y eliminando todo aquello que ya no necesita, tanto físico como emocional, y se suelen manifestar en forma de aumento de sudor, de orina, dolores de cabeza, aumentos de mucosidad, granos, fiebre, alteraciones en el sueño o en los estados emocionales…

En cada persona se manifiesta de una manera diferente. Cuanta más fuerza tiene la persona para restablecer su equilibrio, mayor es la potencia del tratamiento Naturopático que se pueda ofrecer y por ello las respuestas de las crisis curativas pueden ser también mayores.

La Ley de Hering dicta los siguientes principios en cuando al orden de las crisis curativas:

1ª La mejora y la curación se producen de dentro hacia fuera. 

La toxemia que hemos ido acumulando en nuestros órganos internos se va a ir eliminando a través de nuestros órganos externos. Toda manifestación externa que observemos en nuestra piel, cabello, mucosidades, respiración, orina… no es más que una señal de que nos estamos limpiando por dentro.

2ª Los sintomas desaparecen desde arriba hacia abajo.

Lo primero que se limpia es la mente. Nuestras emociones, nuestra mente, nuestros sentimientos… en el Sistema Nervioso es donde reside la fuerza curativa para normalizar nuestro estado de salud, tenemos que liberarnos de sentimientos negativos, situaciones estresantes o pensamientos destructivos para que se pueda obtener la suficiente fuerza para equilibrar nuestra salud.

3ª Las molestias van de un órgano importante a otros que son menos importantes.

Nuestro organismo entiende que lo primero que tiene que depurar son los órganos importantes. En las primeras crisis curativas serán estos órganos los que se vean afectados y dejará para las siguientes crisis curativas los órganos menos importantes. Por ello es que las crisis curativas son mucho más intensas en las primeras fases del tratamiento.

4ª Los síntomas desaparecen en orden inverso a su aparición.

En el proceso de respuestas que realiza nuestro organismo para recuperar su salud, lo que en Naturopatía conocemos como las Respuestas Normofuncionales, nos encontramos con las fases de evacuación- infección- depósitos- supresión-degeneración-alteración.

A medida que vamos aumentando la fuerza curativa, eliminando toxemia y experimentando las crisis curativas, los primeros que resurgirán serán las ultimas enfermedades que serán las crónicas y, poco a poco, con diferentes crisis, será como consigamos llegar a enfermedades agudas que tuvimos años atrás. Es como quitar capas de una cebolla, primero vamos quitando las más recientes y poco a poco vamos llegando a las más profundas.

Es importante recalcar que las crisis curativas son precisamente eso, curativas, no son crisis de enfermedad. Tendemos a creer que las manifestaciones del cuerpo que se nos aparecen como molestias son síntomas de enfermedades y que hay que taparlos o cortarlos , pero es precisamente en ese acto cuando dejamos de escuchar y acompañar a nuestro cuerpo en el proceso curativo que estemos realizando.

Cualquier duda que tengan pueden consultármela en los comentarios.

Laura Duarte

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Información del Autor

Laura Duarte es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Zaragoza. Durante casi 10 años se dedicó al mundo de las finanzas, hasta que se dió cuenta de que no se encontraba en el camino correcto. Tras abandonar su antiguo empleo, comienza a formarse en lo que realmente le apasiona: técnicas para alcanzar de forma natural el estado de salud. Actualmente es Técnico Naturópata, con formación en Trofología, Herbología, Agentes Naturales de la Salud, Kinesiología, Auriculopuntura y Flores de Bach. También se formó como Terapeuta en Ayurveda, especializada en la alimentación, Masaje Terapeútico Abhyangam y Marmaterapia. Es además Terapeuta Profesional de Reiki y ha realizado cursos sobre Inteligencia Emocional y Mindfulness. En formación continua, asegura que su aprendizaje no terminará nunca: “una vez que encuentras el camino, no lo quieres terminar”.