Activá la mirada interior!

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Quizá te hayas acercado al Yoga por un dolor físico, en busca de herramientas para estar más en calma o por simple curiosidad. Cualquiera sea el caso, es importante que recuerdes que esta disciplina dista mucho de ser meramente una educación para el cuerpo. En esta cosmovisión el cuerpo es visto tan solo como una envoltura, algo así como un vestido. Es preciso conocerlo, cuidarlo, alimentarlo, purificarlo y sutilizarlo para luego trascenderlo. Se podría decir que el Yoga es una educación para el Ser que se vale del cuerpo como un trampolín para que el espíritu florezca. Bajo esa luz seguimos analizando los grandes grupos de posturas físicas del Yoga.

Hoy nos toca hablar de posturas de flexión hacia adelante, que se caracterizan por acercar el abdomen y el tronco a la parte ventral de los muslos. En el movimiento que acerca el tronco hacia las piernas (o las piernas al tronco) las caderas son las protagonistas, es decir, el movimiento se genera allí.

Las posturas de flexión constituyen una herramienta súper efectiva para los practicantes de Yoga. Veremos una de las más representativas de este grupo: Paschimottanasana.

En sánscrito, el idioma original con el que se nombra a las posturas de Yoga, Paschima significa Oeste o posterior, haciendo referencia a la parte posterior del cuerpo, desde la cabeza hasta los talones; uttana quiere decir estirar intensamente. La conclusión es sencilla: estamos ante un intenso estiramiento de la cara posterior del cuerpo.

En esta cosmología el cuerpo es visto tan solo como una envoltura, algo así como un vestido. Es preciso conocerlo, cuidarlo, alimentarlo, purificarlo y sutilizarlo para luego trascenderlo. Se podría decir que el Yoga es una educación para el Ser que se vale del cuerpo como un trampolín para que el espíritu florezca.

Los músculos que sostienen la columna vertebral así como los que se ubican en la parte de atrás de las piernas, son profundamente estirados. La sangre alojada en estas zonas, muchas veces quieta y estancada, es expulsada, lo que al volver a la posición normal causa gran afluencia de sangre oxigenada, revitalizante. Esta postura, y en general todas las de flexión, alivia en muchos casos la lumbalgia, si se ejecuta con precisión y conciencia. Practicada periódicamente puede mejorar la excesiva lordosis lumbar.

Ningún órgano de la cavidad abdominal escapa a la acción estimulante de este asana. La circulación sanguínea y linfática se agiliza, potenciando al sistema inmunológico. La próstata en los hombres y las gónadas en ambos sexos son tonificadas, como también su actividad hormonal. Estudios científicos sugieren que el rejuvenecimiento observado en  practicantes de entre 50 y 60 años puede deberse a ello. El peristaltismo intestinal se reactiva, especialmente a nivel del colon, eliminando o mejorando el estreñimiento. Hígado y páncreas mejorarían también su función estimulados por el masaje profundo que resulta de la combinación de la compresión abdominal y la respiración profunda característica en esta postura. Permanecer varios minutos todos los días en esta postura trae además beneficios a nivel cardíaco, el corazón es suavemente masajeado y descansa.

El  Hatha Yoga Pradipika y el Geranda Samhita, los más antiguos y tradicionales textos sobre Hatha Yoga, consideran que Paschimottanasana  es una de las posturas más relevantes para la conservación de la salud. Abordando un plano de mayor sutileza, los textos nos dicen que en esta postura la energía purificadora asciende por la espalda y limpia los tres principales canales energéticos que describen detalladamente los yoguis: sushumna, en el centro de la columna, ida y pingala, a la izquierda y derecha respectivamente.

El  Hatha Yoga Pradipika y el Geranda Samhita, los más antiguos y tradicionales textos sobre Hatha Yoga, consideran que paschimottanasana  es una de las posturas más relevantes para la conservación de la salud.

Si ya sos practicante de Yoga seguramente hayas experimentado el sabor que deja Paschimottanasana en el estado de tu mente: otorga una profunda sensación de serenidad y sosiego. Da calma a todos los sentidos. Activa la mirada interior: incentiva la introspección y el autoanálisis.

¡Qué diferente sería la sociedad si todos los días nos tomáramos aunque sea unos minutos para practicar Yoga! ¿No es cierto?


 

Fuentes

Anatomía del Yoga- Leslie Kaminoff

Fundamento y técnica del Hatha Yoga- Antonio Blay Fontcuberta

Luz sobre el Yoga- B.K.S Iyengar

Una Luz para el Hatha Yoga, traducción y comentario del Hatha Pradipika- Alicia Souto

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Información del Autor

Profesora de Yoga. Emprendedora y entusiasta. Con gran inclinación al estudio integral del ser humano. Lalita cree en el poder transformador que todos llevamos dentro, en los proyectos con corazón y en una vida plena y coherente. Su misión, transmitirlo.