11 razones para salir a caminar

Banner yoga

Está ampliamente comprobado que el sedentarismo va en detrimento de la salud tanto física como psíquica. Los médicos, nutricionistas y demás profesionales de la salud no cesan de sugerirnos que nos pongamos en movimiento. Pero al parecer, la sociedad hace caso omiso a sus consejos. Se registran cada vez más enfermedades y decesos que tienen sus raíces en una sedentaria forma de vida: colesterol elevado, hipertensión, diabetes, ataques cardíacos, demencia senil e inmunidad deprimida.

Deberíamos preguntarnos cuál es la causa de esta falta de movimiento. Sin duda dos de los factores fundamentales que influyen en esta quietud generalizada son el avance de la tecnología y el exceso de transporte vehicular. Avances que sin dudas tienen muchos puntos positivos, pero también tienen otros a los que deberíamos prestarles más atención. Solo por citar un ejemplo, ya está comprobado en forma científica que la postura típica que se adopta al permanecer frente a la computadora es altamente dañina para la salud: provoca dolor de espalda, contribuye a problemas como dolores de cabeza, artrosis, síndrome del túnel carpiano y hasta fatiga. Se sabe que una postura encorvada sostenida durante horas, meses y años contribuye a una muerte prematura y ya es considerada un factor de riesgo agrupándose en el mismo nivel que el tabaquismo y el colesterol elevado.

No es novedad: si queremos ver cambios positivos en el exterior debemos empezar por realizar cambios en nosotros mismos, y cuidar nuestro estado físico es uno de los más importantes. Por eso mismo, te invitamos a sacudirte la pereza y empezar hoy mismo a mover el esqueleto con una propuesta simple, accesible, terapéutica y eficaz: caminar.

Caminar es una de las terapias preventivas que todos podemos realizar. Se calcula que con solo caminar 30 minutos diarios se podría disminuir en un 20% el número de muertes por enfermedades cardiovasculares.

Los beneficios de andar media hora al día

  1. Fortalece el sistema cardiovascular: aumenta la fuerza y la capacidad de bombear sangre de nuestro corazón y las arterias tienen mayor capacidad de dilatarse.
  2. Previene y mejora la hipertensión y diabetes: el ejercicio físico es un elemento importante para tratar diabetes ya que mejora la respuesta a la insulina del organismo.
  3. Normaliza niveles de colesterol elevado.
  4. Mantiene el peso corporal: caminar a diario, al menos media hora, consume en promedio 1000 calorías semanales. El ejercicio aeróbico acelera el metabolismo y reduce las grasas. Al mismo tiempo tonifica y da masa a los músculos.
  5. Favorece la salud de los huesos: caminar se considera un ejercicio de carga moderada que aumenta la densidad ósea. Ayuda a mantener la salud de articulaciones y reduce el riesgo de fractura de caderas en personas mayores.
  6. Previene la demencia senil, afección que se encuentra en  1 de cada 14 personas mayores de 65 años. La actividad física tiene un efecto protector de la función cerebral.
  7. Reduce el riesgo de enfermedades como asma, algunos tipos de cáncer y problemas de vejiga.
  8. Aumenta los niveles de vitamina D. Esto solo sucede si caminás a la luz del día. La vitamina D se genera en el cuerpo a partir de la exposición solar y es vital para el sistema inmunitario. Evitá las horas de mucho calor.
  9. Aumenta tus niveles de energía: una caminata vigorosa aumenta el suministro de oxígeno a nivel celular ayudándote a sentirte mas alerta y vivo.
  10. Mejora tu estado de ánimo: el ejercicio libera endorfinas, conocidas como las hormonas del bienestar.
  11. Mejora la actividad sexual.

¿Cómo empezar?

  • Si tenés algún problema de salud, antes de comenzar la rutina consultá a tu médico.
  • Conseguí unas buenas zapatillas, que se adapten y ajusten a tus pies. Muchas patologías que afectan la espalda y la columna se deben a un calzado inapropiado.
  • Lo ideal es comenzar de a poco, con una rutina diaria de 20 minutos que progresivamente podés prolongar hasta alcanzar una hora. Como mínimo, para ver resultados, la caminata tiene que ser de 30 minutos.
  • Recordá que el cuerpo necesita un calentamiento antes de comenzar a andar más rápido. Tomate unos cinco minutos a paso moderado antes de subir la velocidad, así incrementás los niveles de oxígeno y circulación sanguínea de a poco y evitás desgarros musculares.
  • También te conviene bajar la velocidad los últimos 5 minutos, lo que servirá para enfriar tu cuerpo. De esta manera lográs que la sangre se distribuya por todo el cuerpo, evitando que quede estancada en las extremidades, prevenís mareos y cambios bruscos de presión arterial.

¡Basta de excusas! ¡Comencemos AHORA!

 

Participá de la Comunidad Ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Sé parte de la Comunidad Ahora, gratis!






Información del Autor

Revista AHORA , es más que una revista, es una manera de Vivir la Vida, de crearla. Sumate vos también al cambio!! Revista AHORA. *** CREA tu VIDA! ***