Yo odio a mis amigos

odio a mis amigos
La sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco.

Yo Odio a mis Amigos.

Como dice Benedetti, ´la sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco´.

Desde chica, mis amigos fueron mi tesoro. No permitía que nadie se metiera y me dijera quién podía ser mi amigo y quién no. Me importaba muy poco si era adulto, niño, viejo, adolescente, hombre, mujer o cualquier otra clasificación que nos meten en la cabeza de chicos como pre-condición para establecer una amistad. Más si sos pequeño.

La sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco.

Mi corazón sabía que el amor de la amistad era el más puro. Hoy lo sigo sosteniendo. Con el tiempo pude ir decodificando qué significaba esa pureza para mí. Y descubrí tres palabras: Verdad, Libertad y Odio.

Voy a empezar por las más amables. Las dos primeras.

Siempre sostuve las relaciones que me permitieron ser veraz, dejar ser veraz al otro y que nuestro vínculo fuera libre. Con el tiempo y al hacerme un poco más observadora, sobre todo en mis cumpleaños o juntadas, pude ver que soy tremendamente afortunada y agradecida del crisol de amigos que me acompaña en esta vida. Todos, todos, todos, tienen un corazón gigante, lleno de tolerancia a lo diferente, con ganas de ser mejores siempre. Corazón para dejar volar en libertad la vida, siempre mirando de cerca para lo que se necesite: callarse, putear, opinar, abrazar, mimar, emborracharse, alegrarse, motivar o bajar a tierra, pero todo con profundo amor desinteresado, del más puro, del que acompaña sin pretender invadir el camino.

Los hay de paciencia gigante.

Lógicos, sin tacto y solitarios.

Lejanos, entrañables y osados.

Hay locos, alegres y creativos.

Despistados, estructurados y obsesivos.

Hay con múltiples personalidades.

Amorosos, mimosos, alegres y eufóricamente optimistas.

De voz calma y frases justas llenas de paz.

Hay aventureros, viajeros y buscadores de tesoros.

Extremadamente generosos, ante la primer mirada.

Luchadores.

Hay quienes ofician de madre hasta que se hartan.

Idealistas, volados y serviciales.

Está el perseverante, esotérico, protector y amante de  gatos.

Hay madre amiga, más amiga cuánto más vieja yo me pongo.

Súper inteligentes, y distantes emocionalmente, pero que la vejez los va ablandando.

Fanáticos de la moda, el buen vivir y las salidas.

Hay payasos, animadores de fiestas y músicos empedernidos.

Cuidadores, buenos tomadores de vino y comedores de chocolate.

De abrazos penetrantes hasta el alma y charlas entrañables.

Hay de palabra justa, cuento de noche y ternura desmedida.

Los hay de los que nos vemos cada 15 años, cada 5, cada 1, un par de veces al año o todas las semanas. Los hay de los que recién comenzamos, de los que nos estamos conociendo, de los que llevamos varias vidas juntos y de los que están por venir.

Mi corazón sabía que el amor de la amistad era el más puro. Con el tiempo pude ir decodificando qué significaba esa pureza para mí. Y descubrí tres palabras: Verdad, Libertad y Odio.

Y además, a todos ellos, los Odio.

No se puede querer a una persona que te está diciendo que la estás pifiando, cagando o meando afuera del tarro; como más les guste. Y como una no es infalible (¡ni ahí!), es inevitable que llegue ese momento. A veces, muy habitualmente, casi como la frecuencia del subte, escuchás que sos una boluda; o te lo hacen saber de la manera más sutil posible, o mediante alguna pregunta que meta directamente el dedo en la llaga sangrante. Todo va a depender de la diplomacia del agraciado.
Y, mentira, el que me dice que se siente feliz y rebosante de amor, cuando le remarcan que la está cagando. Podrá haber una faceta tuya, espiritual, divina y muy evolucionada que allá en el fondo, arriba y a la derecha lo entienda con amor. Pero lo primero es una patada en el hígado que dan ganas de portazo y nos vemos en la próxima vida.

Y espero que mis amigos me Odien.

No sé si bastante seguido, pero al menos una vez, es necesaria en una relación que merezca el título de amistad. Si tengo amigos que se creen infalibles, es porque la estoy recagando con la elección.
Deseo para mis amistades conservar nuestra capacidad de honestidad, ir a buscar con coraje y cagazo esa palabra que sabés va a ser un sopapo y te va a dejar en otro lugar. Y después sí, cuando la rabia baja, el entendimiento se aclara y la masticás despacito, acercarse y con todo el Amor, decir ¡GRACIAS!

Para mí eso es AMISTAD.
Junto a todo esto no viene mal de vez en cuando un buen morfi, vinito, cine, boliche, hablar pelotudeces largas horas, viajar, matear y toda actividad que cause el suficiente amor y placer y poder hacer una buena base para contrarrestar esos profundos segundos de odio.

De hecho, esos segundos son los que nos sacuden para aprender a disfrutar de la vida. Porque si el amigo en cuestión TE AMA, esos segundos de profundo ODIO, generalmente son para generar amor propio. Y uno ama tan saludablemente a los demás, como se puede amar a sí mismo.

¡Los AMODIO! (Palabra robada a un Artista)

Lic. Paula Perticone

 

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Información del Autor

Transmutar. Una de mis palabras favoritas define bastante bien mi diferencial profesional. El arte de mutar, generando una versión más saludable, creativa y consciente de las personas u organizaciones, permitiendo la continua actualización de sus potenciales internos y externos.Actualmente me capacito en Desarrollo Organizacional (ITBA) para dar orientación, profesionalismo e integración a mi práctica cotidiana, profundizando mi trabajo como agente transmutador dentro de las organizaciones.Mi vida académica recorrió varios caminos y lo sigue haciendo. Me guía la obra de Carl Jung en mi profesión como Psicóloga Clínica con mis pacientes. Me capacité como Coach Ontológico para ofrecer herramientas que permitan dar el salto de lo actual a la concreción del estado deseado. Además me especialicé en Medicina Ayurveda complementando mi práctica personal de meditación, yoga y fitoterapia para brindar a mis pacientes y clientes una mirada holística sobre sí mismos.Estoy convencida que sólo transformándome a mí misma puedo ser consciente de lo cuidadoso, meticuloso y amoroso que debe ser guiar, promover e implementar un proceso de cambio, sea dentro de una individualidad como de una organización.Amo los viajes, los amigos, la naturaleza y la luna; tengo un alma inquieta que busca experiencias que posibiliten ampliar mi forma de ver, para descubrir los distintos mundos que habitan en cada persona. Amo escribir y difundir ideas que permitan abrir caminos en los demás. http://www.revistaahora.com.ar/ En Facebook: @paulaperticonepsi En LinkedIn: www.linkedin.com/in/paula-perticone

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