Brownie vegano

brownie vegano
¿Hay algo más rico que el chocolate? ¡Deleitate con estos brownies veganos!
Morocho, que te quiero, morocho…
​¡Y no estoy hablando de preferencias étnicas! Ya nos estábamos poniendo mal pensados.. Me refiero a la tentación que te golpea la puerta cuando estás a dieta, a ese perfume exquisito que te abriga cuando abrís la puerta del horno, a la seducción de sabores hecha masa… Me refiero a nuestro morocho preferido, de escuela norteamericana y que apareció por error: ¡el brownie!

Hoy quiero compartir la receta de brownie vegano por varias razones:

1) Estoy haciendo un curso de pastelería (entre nos: el curso es un hermoso regalo de cumpleaños que recibí), así que estoy entretenida veganizando las recetas que aprendo y utilizando técnicas que desconocía y que, honestamente, hacen más fácil la vida con estas cuestiones de ​la ​panificación.

​Por tanto, mi pequeño dictador interno dice que si yo ando “pastelando”… También ustedes.

2) Porque es invierno; y el bajo cero obliga a tener algo rico para la hora de la merienda. Ponele, en definitiva sirve de argumento para comer chocolate y no tener que cargar con el peso de ser unos golosos sinvergüenzas.

3)  La regla de oro del veggie: siempre pensar preparaciones teniendo como base lo que ya has preparado.

De mochila y guarnición

La regla de oro

Antes de ponernos a hablar de reglas, vamos a ponernos de acuerdo: tengo la más firme convicción de que cocinar es un acto de creación; que es, entre las ollas, donde nuestra creatividad puede florecer, expandirse y fluir. Sacando un par de nociones combinatorias y algunos ineludibles hechos químicos: el cielo es el límite. No obstante, cada cocina suele tener un método o una particularidad con la que la caracterizamos: la cocina hindú tiene su profusión de especias, la molecular su impacto sensorial, la italiana su colorido… y así podríamos señalar cada una por la particularidad que percibimos; en la cocina veggie, esta especificidad, esta regla,​ es ​la tendencia a la planificación.

La regla de oro del veggie: siempre pensar preparaciones teniendo como base lo que ya has preparado.

Me juego la cabeza a que la mitad de ustedes está por dejar este artículo acá, pensando cosas del estilo “olvidate, eso no es para mí“, “¡no puedo pensar por la mañana si cerré o no la puerta de la casa y me hablan de planificar comidas!“, “¿Viste? No cualquiera puede comer verduritas… ¡hay que tener tiempo!“… La lista podría ser interminable y errada. Más de una vez​,​ en los últimos meses,​ mi vida ha sido un caos de organización, pero la cocina siguió su curso, y pude comer saludable​; en realidad, se trata de ver un poquito más allá; como ponerse en puntas de pie para mirar a través del cerco.

Vamos a un ejemplo: Hicimos nuestra manteca vegana ¿cuántos días podríamos desayunar tostadas con manteca antes de que se nos ponga rancia? ¿Cinco días, siete? ¿Cuántos antes de aburrirnos? Seguramente muchos menos. Entonces, pensemos recetas en las que nuestro ingrediente se vuelva la estrella…​

Tengo la más firme convicción de que cocinar es un acto de creación.

Para el desayuno podríamos hacer unos panqueques con rodajas de manzana (hasta podemos flambearlos); como plato principal podríamos utilizarla para un salteado de hongos y vegetales con bastantes especias, o para un risotto de remolacha; y para la merienda​: en unos ricos brownies con café de sauco.

No fue tan difícil ¿verdad?​. A partir de ahí se trata de buscar la receta o refrescar nuestra memoria, chequear que tengamos todos los ingredientes, y ¡listo!

​Es empezar a ver la cocina como un viaje mas que como una carga.
Ni hablar del viaje que es el brownie: un viaje a la sensualidad del chocolate, al aroma del café en una tarde de lluvia,
​al placer de ver a alguien querido probando una receta nueva. ¿Vamos por los ingredientes?

Para hacer el brownie vegano, necesitamos:

brownie vegano
¡Todo listo!
  • 90 gr manteca vegana .
  • 125 gr chocolate amargo sin leche.
  • 170 gr azúcar mascabo.
  • 2 “huevos veganos” (cada huevo es 1 cucharada de chía por 4 de agua y dejar reposar hasta que desprenda el mucílago).
  • 100 gr puré de batata sin sal.
  • 100 gr harina integral.
  • 9 gr polvo de hornear.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 puñado de nueces picadas.
  • Además, un batidor de mano o batidora eléctrica, un par de ollitas para derretir el choco a baño maría, espátulas y un molde para brownie con papel manteca (yo no tenía cuadrado así que usé uno redondo).

Manos a la obra

  • Primero preparamos los “huevos veganos” para que tengan tiempo de hacer el mucílago. Mientras la chía queda reposando, ponemos el chocolate y la manteca vegana cortada en trozos a fundir en baño maría. Una cosa muy importante a tener en cuenta es que el baño maría debe ser suave y lento, dado que nuestra manteca está hecha a base de aceite de coco, que tiene una baja temperatura de fusión. 
  • Una vez que el chocolate y la manteca están derretidos e integrados dejamos que se entibie a temperatura ambiente.
  • ​Mientras tanto, colocamos la chía y el azúcar en el bol de la batidora y batimos hasta que no haya gránulos en el azúcar. La preparación va a tomar un color oscuro que nos va a preocupar, pero es esa coloración la que va a hacer justamente de nuestro brownie ¡una poesía!
  • ​A​gregamos el puré de batata y batimos con más fuerza hasta que no queden trozos gruesos, podemos ayudarnos con el tenedor, o con la paleta plana de nuestra batidora.
brownie vegano
¡Charán!
  • Cuando el batido se integró,​ añadimos el chocolate fundido a temperatura ambiente y mezclamos (con paleta o espátula, no con batidora).
  • ​Sumamos el harina, previamente mezclada con la sal y el polvo de hornear, y vamos mezclando con movimientos envolventes hasta tener una masa homogénea. Cuando vemos que está formándose, echamos las nueces picadas dentro.
  • Finalmente volcamos la preparación en un molde cubierto con papel manteca aceitado. Esto es vital porque el brownie es de esas preparaciones que dan pelea para ser desmoldadas.
  • ​Llevamos al horno precalentado a 180º por 15 a 20 minutos y tenemos nuestro brownie vegano.

Detallito: Dejar entibiar a temperatura ambiente, luego darle un golpe de frío, y cuando esté a temperatura de heladera, recién cortarlo. Sino se puede quebrar.

​Es conveniente, mantener los trozos dentro de un envase hermético, en la heladera hasta servir.
¡Que disfruten!​

Participá de la Comunidad Ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Sé parte de la Comunidad Ahora, gratis!






Información del Autor

Mariángeles Dallavía es licenciada y profesora en Comunicación Social…
Bahh, en realidad no. Eso es lo que estudió. ¡Vamos de nuevo! Se formó en comunicación y educación, y luego buscó conocer más sobre tecnologías digitales. Ejerció como profesora universitaria; capacitador y maestra de informática para adultos mayores. Pero, como la vida tiene de esos maravillosos virajes que dejan abrazada a una duda… Hace algunos años abandonó la educación formal y se mudó a la cocina: ahora da talleres de transición a la cocina conciente y vegana.

Plantea que su perfil de comunicador le ha mostrado que las palabras pueden sanar y que la comunicación hace posible el cambio. Por otra parte, dice que la tecnología le ha facilitado su vocación de conectar con el mundo y los otros, vicio que despunta a través del blog Cocina Verde Pasión.

Ángeles (para los amigos), es una persona ávida de nuevos conocimientos, va armada por la vida con una curiosidad insaciable. Se dice enamorada del aikido y apasionada por la montaña. Fiel creyente de que cada día es una nueva oportunidad para andar un camino y escribir una historia.
Podés encontrarla en: Facebook, Instagram, Twitter o Google+. Más sobre Mariángeles: https://about.me/mariangeles.dallavia​