Patagonia Andina ~Segunda parte~

Glaciar Perito Moreno: un gigante helado.

Juan y Carol, recién llegados de una larga travesía por la Patagonia argentina y chilena, te invitan a conocer esos pequeños detalles que solo pueden ver los viajeros de paso lento. En esta segunda parte viajamos al siempre helado glaciar Perito Moreno y a otro gigante, pero de piedra: el cerro Fitz Roy. ¿Vamos?


En la primera parte de esta aventura habíamos salido desde muy al sur de Argentina, Ushuaia. Pasamos por Tolhuin y Rio Grande, y cruzamos la frontera de Chile para llegar a Porvenir. Luego de cruzar en barco el inclemente estrecho de Magallanes hasta Punta Arenas llegamos a Puerto Natales para ser deslumbrados por las poderosas Torres del Paine y sus alrededores. Volvimos a Argentina por Río Turbio, para llegar a El Calafate y ver el glaciar Perito Moreno…

Llegamos a la tranquila pero creciente ciudad de El Calafate, nombre que recibe por la abundancia de un arbusto homónimo. Luego de haber paseado por su pintoresca rambla y los albores de la bella ciudad toca la visita al gigante de hielo. Hay un antes y un después del glaciar Francisco Pascual Perito Moreno. Haciendo el camino, uno ya se puede deleitar con la frondosidad de los bosques.

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Flor del Notro. Detrás el impactante glaciar Perito Moreno.

Un mundo de verdes se abre paso entre cascadas y arroyos y los notros copan por momentos de rojo intenso las retinas. Llegar al glaciar es conmovedor. Encontrarse de frente con semejante campo de hielo en constante movimiento pero imperceptible parsimonia, impacta en el alma. Cada rugido centra todos los ojos y los corazones de los agolpados turistas que, incrédulos, fotografían los azules del hielo.

Un mundo de verdes se abre paso entre cascadas y arroyos y los notros copan por momentos de rojo intenso las retinas. Llegar al glaciar es conmovedor.

Casi 100 km más al norte llegamos a El Chaltén, donde el cerro del mismo nombre, también conocido como Fitz Roy, es el indiscutido emperador. Conocido como la capital de los trekkings, no defrauda a quién va a caminar entre sus senderos. Tierra sagrada para los antiguos tewelches, hasta aquí venían a morir en paz los sabios chamanes de la zona cuando ya no se sentían útiles para su grupo. Con vientos bravos que rara vez descansan, El Chaltén está cargado de energía no siempre apta para cualquiera.

Cerro Fitz Roy
Cerro Fitz Roy

 

Laguna Capri y Cerro Fitz Roy, eterno romance.
Laguna Capri y Cerro Fitz Roy, eterno romance.

 Con vientos bravos que rara vez descansan, El Chaltén está cargado de energía no siempre apta para cualquiera.

Algunos lugareños afirman que este pueblo es diferente a todo, puesto que según unos monjes tibetanos allí se encuentra el primer chakra (Muladhara) que es la raíz física, ancestral y vital.

Ciudad del Chaltén, coronada por el increíble cerro Fitz Roy.
Ciudad del Chaltén, coronada por el increíble cerro Fitz Roy.

Siguiendo por la ruta 40, nos alejamos de la cordillera para adentrarnos brevemente por la estepa patagónica. Árida y llana, pasa por Bajo Caracoles, desde donde se pueden visitar el lago Posadas y la cueva de las Manos,  sitio arqueológico con 9 milenios de antigüedad. A la altura de Los Antiguos (otro lugar de “descanso” para los antiguos pobladores tewelches) se puede cruzar a Chile por Chile Chico y de ahí recorrer la sin igual Carretera Austral.

Viajando por un Sueño

 

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Información del Autor

Juan y Carol son una pareja viajera. Se conocieron en Barcelona y desde entonces no paran de recorrer el mundo. Carol, técnica informática, nació en Ecuador pero vivió gran parte de su vida en Barcelona; en contraposición con Juan, argentino, que se licenció en Humanidades y Estudios Interculturales en Barcelona. Polos opuestos que unió el camino y el caminar. Ambos tienen una experiencia de unos 12 años de mochilas, que los llevó a conocer más de 35 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados. Todo ello con un presupuesto inferior a los 20 dólares diarios. Su sueño: viajar. Viajen con ellos. viajandoporunsuenyo.com