La primera estrella

No pidas lo que no estés lista para recibir porque después, cuando lo tengas, no vas a saber cómo sostenerlo.

No pidas lo que no estés listo para recibir porque después, cuando lo tengas, no vas a saber cómo sostenerlo.

Y de alguna forma te las vas a ingeniar para dejarlo ir y no vas a entender por qué se fue.

Eso que llamás mala suerte es el inconsciente operando al mando de tu vida sin que te des cuenta.

Cuando te encuentres con esa primera estrella en el cielo que dice cumplir deseos, sentate un rato y mirala, antes de decir “quiero tal cosa …”.

¿Qué querés?

Preguntatelo en serio.

Y aprendé a contemplar no sólo desde tu deseo, sino sobre todo desde lo que estés dispuesto a sacrificar también, en el tiempo y en tu vida cotidiana, para mantenerlo con vida, una vez que se te cumpla.

Eso que llamás mala suerte es el inconsciente operando al mando de tu vida sin que te des cuenta.

Acordate, que no necesitás todo eso…

No importa de qué plano sea eso que tanto creés necesitar para tu felicidad porque la realidad -no te ofendas- es que no necesitás nada que no tengas ahora. Ni vos ni nadie.

Solo aprender a dejar de necesitar tanto y a usar creativamente la energía para lo que esté disponible. Aunque a veces no te entusiasme mucho lo que haya que hacer.

¿Y sabés por qué?

Porque si sentís que, de repente, es dinero lo que te falta, andá y observá a toda la gente que según tus parámetros tienen dinero, y date cuenta que también ellos necesitan alguna otra cosa.

El dinero no les fue suficiente. Ahora miran a la estrella y le piden amor.

Si sentís que lo que necesitás es ‘amor’, una relación que te de seguridad o lo que sea que te falte, mirá a tu alrededor y observá a la gente que está en relaciones, y date cuenta, que también ellos necesitan alguna otra cosa.

Ya no les fue suficiente con el amor… Ahora miran a la estrella y le piden más trabajo.

Y el que tiene el trabajo pide jubilarse.

Y el que se jubila quizás pida ser joven otra vez.

Y pobre estrella… no entiende nada…

Cuando pidas tu deseo, antes de expresarlo en voz alta, fijate bien desde que lugar lo pedís.

Entonces, no es que haya algo de malo con tener sueños y pedir deseos.

No hay nada más lindo que sentarse abajo de un cielo bien oscuro y hablarle a un cometa que está a millones de kilómetros de distancia y abrirle tu corazón.

Pero cuando pidas tu deseo, antes de expresarlo en voz alta, fijate bien desde que lugar lo pedís.

Porque si no curás el mal del ‘necesito’ adentro tuyo primero y si no logras mediante tu esfuerzo consciente verte tan completo como te ve esa estrella a vos… No importa lo que pidas, porque no lo vas a saber recibir.


Hoy pido porque haya paz y porque todos los seres, de todos los planos, seamos felices.

Gracias.

 

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Información del Autor

Mery adora viajar. Después de haberse recibido de Economista y haber cumplido con las “normas sociales” un buen día decidió salir a explorar el mundo en búsqueda de respuestas, lo que la llevó, inevitablemente, a la India, cuna de todo conocimiento. En estos años tuvo experiencias que transformaron para siempre su forma de percibir la vida. Además de escribir y practicar Yoga, trata de sembrar consciencia compartiendo sus experiencias en todo lo que sea aprender a usar al cuerpo como vehículo para llegar al alma. Sujeta al eterno cambio, Mery simplemente disfruta de hacer camino al andar y de compartir su perspectiva.

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