El fenómeno del Año Viajático

El nomadismo es un modo de vida de origen prehistórico, en el que las comunidades se trasladan de un lugar a otro, en lugar de vivir en un rincón geográfico específico. Este fenómeno permitió que los continentes fueran poblados ante el avance gradual del hombre en búsqueda de nuevos alimentos para supervivencia o por variaciones en fenómenos naturales como cambios climáticos y geológicos.

Se estima que el hombre comenzó a diseminarse por el mundo hace unos dos millones seiscientos mil años desde África, siendo el protagonista  del período conocido como prehistoria. Los pueblos comenzaron a asentarse en distintas regiones del planeta a partir del desarrollo de la agricultura y la ganadería, lo que dio lugar a la antípoda del estilo de vida nómada: el sedentarismo, que fue consolidándose con el continuo auge de la industrialización y globalización.

El concepto de nomadismo en la actualidad se vincula a lo primitivo, y la sociedad moderna muchas veces tiene una manera despectiva de interpretar el comportamiento de las tribus que aún continúan con esta forma de vida, como los pueblos beduinos árabes, los esquimales en Groenlandia, o las comunidades amazónicas en Sudamérica.

Si partimos de la base de que la prehistoria es el período más largo de la humanidad, podemos inferir que el ser humano ha vivido más tiempo como nómada que como sedentario.

En este nuevo artículo de la sección Trotamundos de Revista Ahora, vamos a hacer un recorrido por las historias de viajeros que congénitamente acarrearon el gen del nomadismo, ya no como modo de supervivencia, sino estimulados por la curiosidad de empujar los límites de lo conocido y abrir caminos hacia nuevas maneras de pensar el mundo.

¿Qué es el año viajático?

Es la unión del concepto de año sabático con viajes. Durante este período la persona deja su lugar de origen para dedicarse a viajar por el mundo. Cuando hablamos de año viajático no hacemos referencia a una cantidad de tiempo específica, ya que la travesía puede durar meses o incluso años.

AÑO SABÁTICO + VIAJES = AÑO VIAJÁTICO

Esta nueva modalidad de nomadismo existe desde hace muchos años, pero en la última década son cada vez más los jóvenes de entre 20 y 30 años que deciden hacer un corte en sus vidas y renuncian a sus trabajos para irse a recorrer el mundo.

Son tantos los viajeros que han querido cumplir con la poética intención de abrazar la tierra en una vuelta completa, que la selección de vagamundos que presentaremos fue muy compleja, ya que cada una de sus historias posee variables extraordinarias e inspiradoras.

Hoy los protagonistas son los viajeros, los que decidieron dar rienda suelta a un año viajático que transformó sus vidas para siempre.

Los primeros que se animaron

Personajes valientes de siglos pasados que, sin tanta información y recursos tecnológicos, decidieron dejar las comodidades de su lugar de origen y salieron al mundo en búsqueda de nuevas historias y descubrimientos.

Marco Polo

Fue un explorador, mercader y escritor italiano que recorrió parte de Asia a finales del siglo XIII. Su obra Los viajes de Marco Polo fue uno de los libros más influyentes de la época y la primera toma de contacto con la realidad de China, Siam (Tailandia), Japón, Java, Cochinchina (en la actualidad una parte de Vietnam), Ceilán (Sri Lanka), Tibet, India y Birmania. Sus observaciones fueron la base del modelo para elaborar los primeros mapas fiables de Asia que se hicieron en Europa y despertaron el interés de Cristóbal Colón por el Oriente, lo que culminó con el descubrimiento de América en 1492, cuando pretendía llegar a las Indias Orientales que había descrito.

Alexander Von Humboldt

Es conocido como el fundador de las bases de la geografía moderna y bautizado por Simón Bolívar como “el descubridor científico de América”.  Con medios propios, y sin financiamiento de una corona con afán de dominio, en 1799 y con treinta años de edad, Alexander Von Humboldt emprendió un viaje de cinco años por el mundo americano, siendo el primer europeo en recorrer parte del nuevo continente por voluntad propia  y con fines científicos. Junto a su compañero de ruta, Aimé Bonpland, recolectaron información sobre tres mil especies de flora desconocidas para la botánica europea, diseccionaron serpientes venenosas en la selva venezolana, realizaron observaciones astronómicas y emprendieron una travesía de dos años por la cordillera de los Andes, de Bogotá a Quito, investigando los fenómenos volcánicos. Como no existían blogs de viajes en aquella época, Alexander recopiló todas sus experiencias en treinta volúmenes bajo el título de Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente.

 Robert Fitz Roy y Charles Darwin

4 Fitz Roy y DarwinRelevaron, embarcados durante casi seis años (1831-1836), las costas de la Patagonia, Tierra del Fuego, Chile, Perú, Galápagos, Australia, Nueva Zelanda y Polinesia. Fitz Roy fue el comandante del navío, y Darwin el científico naturalista encargado de recolectar información útil durante la travesía. El destino de ambos fue muy diferente, finalizada la epopeya. El comandante del barco llegó a ser gobernador de Nueva Zelanda en 1843, y años más tarde se cortaría el cuello con una navaja. Darwin por su parte escribió varias publicaciones, entre ellas El origen de las especies, donde desarrolló la teoría de la evolución de las especies sentando las bases de la biología moderna.

Un poco más cerca en el tiempo

Viajeros de pura cepa que decidieron saltar a lo desconocido y recorrer las rutas, permeables a la magia de los caminos. Intentan, a través de sus blogs de viajes, transmitir los momentos de epifanía que la ruta, en complicidad con la cósmica geografía del año viajático, regala.

Dan origen a esta nueva generación de escritores de crónicas viajeras que forman parte del arte contemporáneo, y completan sus obras a través de la mirada de lectores ansiosos por dejarlo todo para empezar a viajar como ellos. La inspiración que transmiten con sus relatos y la manifestación clara de ideales provocan la reacción del espectador,  ya sea la identificación, el cuestionamiento o la comprensión.

Viajan con pocos recursos y utilizan herramientas que Internet ofrece para formar comunidades que unen a los viajeros. Algunos trabajan a través de la escritura generando contenidos para revistas de viajes o escribiendo sus propios libros que comercializan a través de sus blogs. Realizan voluntariados a cambio de alojamiento y comida, utilizando plataformas como Helpx.net, Workaway y Wwoof (trabajo en granjas orgánicas), se alojan gratuitamente en casas de anfitriones hospitalarios que ofrecen un lugar para dormir en páginas como Couchsurfing y hospitalityclub.org, y hacen dedo para generar ese encuentro cultural que se desata en la ruleta del también llamado autostop. Al no haber intercambios de dinero de por medio, viven relaciones más humanas,  aprenden a confiar en el otro y generan esta nueva forma de moverse por el mundo.

Melissa Rossi

5 Melisa RossiNació en Costa Rica y es viajera desde el vientre materno. Su padre italiano y su madre peruana eligieron como lugar de nacimiento al país centroamericano, y luego de un año decidieron radicarse en Perú. Cuando la pequeña viajera terminó la escuela primaria, la familia completa se fue a vivir a Bologna, al norte de Italia. Melissa vivió el movimiento de la ruta desde muy chica, y cuando finalizó el colegio secundario viajó por Dublín, Londres, Madrid y Lisboa, siendo estos sus primeros pasos como mochilera. A su regreso en Italia, estudió en la universidad la carrera de Restauración de Bellas Artes y vivió cinco años en Roma. Todas las mañanas pedaleaba desde su casa hasta el Vaticano, lugar donde trabajó durante varios años restaurando obras de importantes artistas europeos. Restauró, ni más ni menos, cartas escritas por el pintor renacentista Miguel Ángel. Trabajó además en el instituto de restauración del Ministerio de Cultura de Italia. En febrero de 2014 decidió armar su mochila y dejar las comodidades de la ciudad para viajar por Sudamérica sin boleto aéreo de regreso. Desde hace 18 meses recorre los caminos de Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile. Una de sus experiencias más enriquecedoras en lo que va de viaje, fue vivir dos semanas en una comunidad de chamanes al sur de Brasil.

Financia su travesía realizando voluntariados en el sector del turismo, dando clases de inglés e italiano, y devolviendo un poco al universo sanando personas a través del reiki. Viaja a dedo a un ritmo lento para no perderse ningún detalle de la ruta y duerme en casas de familias porque entiende que la mejor forma de conocer un país es a través de su gente. Haciendo autostop (o mejor dicho barcostop) en el puerto de Ushuaia, terminó trabajando como cocinera en un velero de 12 metros con dos hombres de 60 años a bordo y una gata llamada Fueguina y, durante 3 meses, navegó desde Cabo de Hornos (el punto más austral de Sudamérica) hasta Mar del Plata, atravesando los canales chilenos, el estrecho de Magallanes y la costa atlántica argentina.

Escribe sus historias viajeras en un cuadernito azul donde intenta perpetuar parte de la magia de su año viajático. Todavía no incursionó en el mundo de los blogs de viajes, pero tiene intenciones, y a juzgar por el currículum viajero que posee, se avecinan grandes relatos en su futuro espacio en la Web. Su frase célebre es: “Solo per oggi non essere preoccupato” (Solo por hoy, no estés preocupado).

Andrés Calla y Jime Sánchez

6 Andres Calla y Jime SánchezEs una pareja de argentinos que viaja en bicicleta desde enero de 2013. Su primer gran viaje fue por Argentina durante nueve meses, en los que unieron Ushuaia y La Quiaca pedaleando 6600 kilómetros. Actualmente están viajando por el Litoral, Noreste y centro del país para conocer los rincones que quedaron pendientes en su primera experiencia viajera. Son referentes en el cicloturismo argentino y escriben el blog lavidadeviaje.com donde comparten información útil de cada destino, historias y crónicas de sus travesías. Las impactantes imágenes y el formato de sus artículos hacen de la lectura una experiencia que involucra todos los sentidos. Andrés y Jime enfrentaron sus temores, dieron el gran salto y descubrieron que la bicicleta era la mejor manera de conectarse con el camino y de viajar a su ritmo. Jime acaba de dar a luz a su primer libro titulado “Letras Luz – Metamorfosis en verso y prosa” donde resume todo el proceso que vivió cuando eligió la ruta como estilo de vida. Mientras tanto Andrés sigue despertando la sensibilidad de la comunidad viajera a través del lente de su cámara. Juntos siguen demostrando que los sueños son posibles si tenemos el coraje de ir tras ellos.

 Tati

Nació en Buenos Aires y a los 22 años, luego de estudiar ingeniería civil, dejó atrás su ciudad natal para recorrer diez países de América Latina en una kombi del año 1988 junto a su mejor amiga. Este año viajáctico le permitió descubrir su verdadera vocación dentro de la ingeniería: la construcción natural. Escribe un blog llamado caminandoporelglobo.com donde comparte relatos viajeros y experiencias alrededor del mundo. Su primer viaje largo no solo le permitió encontrar el norte vocacional, sino que la conectó con su compañero de vida/ruta. Juntos emprenderán, en los próximos meses, un viaje por Asia sin caminos trazados ni tiempos estipulados. Financiarán la aventura como ingenieros freelance a través de Internet, lo que les permitirá moverse por el mundo sin tener que depender de oficinas ni subtes, predicando este nuevo estilo de vida conocido como nómada digital.

Juan Caldaroni y Daniela Elias 

8 Juan Caldaroni y Daniela EliasRecorren el mundo hace 6 años. Después de casi 20 años viviendo en Buenos Aires, armaron las mochilas e hicieron de Asia y Oceanía su nuevo hogar. Hoy están uniendo Asia a dedo de punta a punta, desde Filipinas hasta Turquía con su proyecto “Eliminando Fronteras”, mediante el cual quieren terminar con los preconceptos que se generan sobre distintos países a causa de la desinformación. Su blog marcandoelpolo.com es un espacio destinado a todos lo que quieren viajar física e imaginariamente. Inspirados por todas las revoluciones que suceden dentro del viajero antes, durante y después de una larga travesía, escribieron su primer libro llamado “Un viaje interior” en el que cuentan cómo fue la decisión de dejarlo todo y comenzar a viajar sin fecha de vuelta. El libro ya puede adquirirse bajo la modalidad de ebook a través de su blog de viajes y el año próximo saldrá la edición impresa, junto a su segundo libro “Eliminando Fronteras”.

Volver del año viajático

Como afirma el artista Juanjo Sáez Domper, “la vida en sí misma solo es un pequeño paréntesis en medio de la nada”. Los viajeros llenan ese paréntesis de signos de interrogación al momento del regreso a su lugar de origen. El desempleo temporario ya no es la preocupación, sino que ahora el desafío consiste en dedicar su vida a un camino con corazón, que la ruta les permitió dilucidar, pero dentro del statu quo que siempre impone resistencia. En muchos casos esos nuevos escenarios idílicos no alcanzan para pagar las cuentas de la vida sedentaria. Algunos eligen el movimiento de la ruta como estilo de vida y otros, fieles a sus convicciones vocacionales, utilizan el empuje que el año viajático concede, casi como una recompensa, y emprenden el camino hacia la concreción de sus sueños. Ya no importa tanto la acumulación material, si no que el objetivo es disfrutar el aquí y el ahora generando recursos a través de actividades que les apasionan.

Luego de hablar con muchos viajeros, de leer relatos y experiencias en sus blogs y libros, todos coincidieron en algo: al momento en que decidieron viajar por tiempo indeterminado, la mayoría de las personas de su entorno (sobre todo sus familias) ofrecieron resistencia catalogando las travesías como peligrosas, imposibles y hasta egoístas.  Escucharon cosas como: “Te van a robar y matar”, “No podés irte sin rumbo”, “Cuando vuelvas ninguna empresa te va a querer contratar”, “El nomadismo es cosa de la prehistoria”, entre otras tantas frases cargadas de miedo ajeno. Las críticas surgían como un reflejo frente a este estilo de vida que los viajeros predican, que no es el socialmente esperado en los tiempos que corren: estudiar, casarse, construir, acumular, crecer profesionalmente y viajar al jubilarse. El “plan de carrera” es una fórmula en extinción, al menos para muchos jóvenes que deciden vivir la experiencia del año viajático en la que adquieren nuevas perspectivas y se replantean lo que quieren para su futuro.

Un río de trotamundos

La enseñanza más importante que resulta de las historias de estos aventureros es que lo que es imposible para algunos, es posible para otros y que el año viajático más que un recorrido por hermosos paisajes, es un viaje introspectivo que permite al caminante encontrarse con la máxima expresión de su esencia.

Este río de trotamundos seguirá el curso de las rutas que los acercará a relaciones más humanas y continuarán demostrando, a través de sus relatos, que el mundo es mucho más hospitalario de lo que parece.

Revista Ahora desea a todos los viajeros y lectores, buenos caminos en sus años viajáticos, y buenas experiencias en el inevitable regreso, porque como decía el gran escritor Gabriel García Márquez: “Viajar es regresar”.

Lucas Bozzano

Comentarios

comentarios

Suscribite a Revista Ahora

¿Te gustaría recibir artículos como este en tu e-mail? Suscribite a Revista Ahora, gratis!






Información del Autor

Lucas Bozzano es un apasionado de los viajes. Se graduó en la carrera de licenciatura en hotelería y trabaja en el rubro del turismo hace muchos años. Su gran motor es viajar y recorrer los caminos permeable a la hospitalidad de los pueblos. Militante del peregrinaje, propone cambiar la rutina por la ruta y aconseja a todo aquel que termine sus estudios universitarios, tomarse un año viajático. Lleva recorrido más de 20 países y 200 ciudades colaborando con medios impresos y digitales y compartiendo crónicas viajeras en su blog personal viajandoandamos.blogspot.com.ar

6 Comentarios