Anclando en la poderosa isla del Sol

Isla del Sol, Bolivia

“El fondo de este lago ha permanecido hasta ahora más secreto que la superficie de la luna”, sentenció Jacques Cousteau en 1968, luego de realizar una exploración subacuática en el lago Titicaca, límite natural entre Bolivia y Perú. Los motivos que llevaron al expedicionario francés y a su equipo de investigadores a explorar el fondo de este espejo de agua, fueron los rumores acerca de la existencia de una ciudad perdida de origen preincaico en sus profundidades. Otros relatos aseguran que los incas, frente a la llegada de los españoles, arrojaron al agua gran cantidad de tesoros y objetos de oro.

Cousteau navegó desde Europa hasta las costas pacíficas del Perú a bordo de su conocido buque, el  Calypso, para realizar una importante expedición arqueológica en estas aguas.

Cincuenta años después, viajamos a estas milenarias tierras para contarte cuál fue nuestra experiencia en un rincón del planeta donde, según la leyenda inca, se encuentra el origen de la creación.

¿Estás preparado?

¡Seguínos, es por acá!
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Ubicado a 3.812 metros sobre el nivel del mar, el lago Titicaca es la extensión de agua navegable más alta del mundo. Otros datos que alimentan la lista de particularidades de este  escenario natural, son sus más de 8 mil kilómetros cuadrados de superficie con profundidades que alcanzan los 280 metros y que el hombre nunca ha podido explorar.

Comenzaremos nuestro recorrido por la ciudad de Copacabana, en Bolivia, que nos recibe con una hermosa bahía y unos matices verdes y azules que generan el asombro permanente. Descendientes de memorias aymará y quechua nos dan la bienvenida y nos permiten, a través de coloridas embarcaciones, comenzar nuestro recorrido por un lago considerado sagrado por sus habitantes.

Bahía de Copacabana
Bahía de Copacabana
Perdidos en la magia del intenso verde de Copacabana
Perdidos en la magia del intenso verde de Copacabana

El origen del imperio inca

Poner los pies en una isla que se encuentra en el lago más alto del mundo nunca puede ser una experiencia convencional. Sean o no militantes de la Pachamama, la inevitable experiencia de poder percibir la fuerza de la naturaleza en estas latitudes, nos invita a reflexionar.

En la isla del Sol, ubicada en la parte del lago que corresponde a Bolivia, se encuentra el origen de la mayoría de los mitos de la creación Inca. Según estas creencias, el dios creador Viracocha, envió desde este sitio a Manco Cápac y Mama Ocllo a un peregrinaje con el objeto de establecer la capital del imperio. Es así como se fundó la ciudad de Cuzco, siendo el epicentro del imperio más grande de América. Algunas leyendas cuentan que existen túneles subterráneos que conectan el lago Titicaca con esta ciudad, también conocida como el “ombligo del mundo”.

Ruinas Incas en la Isla del Sol
Ruinas Incas en la Isla del Sol

La mejor actividad en la isla es recorrer los caminos que conectan los extremos norte-sur de este territorio. Todo trekking que se haga en la isla de Sol es una promesa de aventura. Durante nuestro recorrido nos encontramos con una amplia diversidad de fauna como serpientes, burros y llamas, en un entorno paisajístico desoladoramente impactante que transformó la experiencia en un recuerdo inolvidable. Existen tres comunidades en la isla: Yumani en el sur, Challa en el centro este y Challapampa en el norte. El paso por sus territorios lleva asociado el pago de una entrada que permite también el acceso a las ruinas de cada lugar.

La odisea de cruzar una isla caminando
La odisea de cruzar una isla caminando
Llamas y el azul profundo del Titicaca
Llamas y el azul profundo del Titicaca
Un burro y un abanico de colores verdes en la isla del Sol
Un burro y un abanico de colores verdes en la isla del Sol

El micromundo flotante de los uros

La superficie del lago Titicaca pertenece en un  56 % a Perú y un 44 % a Bolivia. Dentro del territorio peruano se encuentra una comunidad originaria preincaica conocida como los uros. Lo curioso de este pueblo ancestral, es que viven en islas flotantes que construyen sobre el lago utilizando unas plantas llamadas totoras. El proceso consiste en realizar tejidos vegetales en las zonas en donde crece más tupidamente la especie y sobre esta capa construir sus viviendas, también de una malla tejida de la misma planta. Para desplazarse por el lago, los Uros construyen barcos del mismo material.

Islas, casas y embarcaciones hechas de totoras
Islas, casas y embarcaciones hechas de totoras
Los uros nos dan la bienvenida a sus islas flotantes
Los uros nos dan la bienvenida a sus islas flotantes

En busca de la ciudad perdida

Rumores de una ciudad perdida en el lago más alto del mundo, leyendas sobre el origen de la creación del imperio más grande de América en una isla, ciudades flotantes y ruinas incas con prolongaciones subacuáticas, son condimentos que se suman al placer indescriptible de poder explorar un territorio del altiplano lleno de tantos enigmas.

El hecho de que Jacques Cousteau haya llegado hasta aquí, atravesando todo un océano con un equipo 17 personas, 20 toneladas de material y dos cápsulas de inmersión, nos invita a reflexionar acerca de la excepcionalidad de este enclave del Altiplano. Durante su exploración se hallaron vestigios de épocas precolombinas como utensillos de oro y cerámica. No se encontraron restos arqueológicos que sustenten la teoría de la existencia de una ciudad perdida.

Años más tarde, en el 2004, un grupo de investigadores italianos llamado Akakor realizó tres expediciones subacuáticas en el lago, donde se fotografiaron construcciones preincaicas, un camino de piedra y restos de un centro ceremonial.

Nosotros no tuvimos la fortuna de explorar las profundidades de estas frías aguas, pero con el solo hecho de caminar por las costas del lago Titicaca podemos asegurarles que aquí se respira un aire especial, difícil de traducir en palabras. Guarda mucho la nada aparente de este espejo de agua.

Como siempre, desde la revista aspiramos a que la sucesión de historias y lugares presentados sean inspiradores, para que si alguna vez la travesía se materializa en sus pies, esta pueda ser una buena guía.

Les deseamos futuros buenos caminos en la mítica región altiplánica donde, según las creencias de sus habitantes, todo comenzó.

Lucas Bozzano

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Información del Autor

Lucas Bozzano es un apasionado de los viajes. Se graduó en la carrera de licenciatura en hotelería y trabaja en el rubro del turismo hace muchos años. Su gran motor es viajar y recorrer los caminos permeable a la hospitalidad de los pueblos. Militante del peregrinaje, propone cambiar la rutina por la ruta y aconseja a todo aquel que termine sus estudios universitarios, tomarse un año viajático. Lleva recorrido más de 20 países y 200 ciudades colaborando con medios impresos y digitales y compartiendo crónicas viajeras en su blog personal viajandoandamos.blogspot.com.ar

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